El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha pedido formalmente este domingo al presidente del país, Isaac Herzog, que lo indulte en los tres casos judiciales de corrupción por los que está siendo juzgado. En un vídeo posterior, ha justificado la solicitud en razones de seguridad e “interés nacional”, así como en la necesidad de recuperar la unidad social.Netanyahu es el único primer ministro en la historia de Israel en ser juzgado durante su mandato. Está acusado de fraude, abuso de confianza y aceptación de sobornos en tres casos separados. Todos tienen en común el presunto intercambio de favores con empresarios, por ejemplo, para obtener mejor cobertura mediática. El juicio comenzó en 2020 y no tiene fecha final en el horizonte.El asunto del perdón flotaba en el aire en Israel en las últimas semanas. Sobre todo desde que, en octubre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo pidiese directamente ante el Parlamento, en medio de las risas de los diputados, con la frase: “¿Por qué no le conceden el indulto? ¿A quién le importan unos cigarros y champán?”. Se refería a uno de los regalos valorados en un millón de séqueles (unos 265.000 euros) que presuntamente recibieron Netanyahu, su mujer, Sara, y su primogénito, Yair, de manos, entre otros, del productor de Hollywood Arnon Milchan. La policía sospecha que este recibió a cambio millones de dólares en beneficios fiscales. Es el llamado caso 1.000.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es recibido por el presidente israelí, Isaac Herzog (a la izquierda, con gafas), y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, en el Aeropuerto Internacional Ben Gurión el 13 de octubre.Chip Somodevilla (Getty Images)Hace dos semanas, Trump envió además una carta a Herzog para pedirle que lo sopesara, argumentando que la causa penal está “políticamente motivada”, con “cargos injustos con el fin de hacerle un gran daño”.La carta del equipo de abogados de Netanyahu comienza precisamente mencionando la misiva de Trump y pide, basándose en ella, el indulto y la conclusión de los procedimientos penales contra el primer ministro. Concedérselo “permitirá al primer ministro dedicar todo su tiempo, habilidades y energía al avance de Israel en estos momentos críticos”, argumenta su abogado, Amit Hadad. El perdón ayudaría asimismo a “superar las divisiones entre diferentes sectores de la población y facilitará la reducción de la tensión, todo con el fin de fortalecer la resiliencia nacional del país”.A principios de mes, Netanyahu insistió en que no solicitaría el indulto si implicaba admitir su culpabilidad. De hecho, en la petición conocida este domingo, difundida por la Presidencia, no admite culpabilidad, ni se disculpa por las supuestas irregularidades. Se limita a admitir la “amplia responsabilidad pública y ética por la tensión causada por su juicio por corrupción” y remarca que los procedimientos penales en los que está imputado “perjudican los intereses del Estado” y “desvían la atención pública de los asuntos políticos y de seguridad de la agenda nacional”.Desde hace meses, el primer ministro ha presentado numerosas peticiones de aplazamiento en sus comparecencias ante el tribunal, citando cuestiones de salud, seguridad o visitas diplomáticas. Ha llegado a forzar la interrupción de las sesiones del juicio o acortarlas para luego irse a visitas publicitadas.Concentración de protesta contra el indulto a Benjamín Netanyahu frente a la casa de Isaac Herzog en Tel Aviv, este domingo.Nir Elias (REUTERS)El asunto deja en un lugar delicado al presidente. Su propia oficina lo admitió implícitamente este domingo, al subrayar que “está al tanto de que es una petición extraordinaria con implicaciones importantes”, por lo que seguirá el procedimiento correspondiente y sopesará luego la solicitud “con responsabilidad y sinceridad”. Cuando le preguntaron hace semanas sobre un eventual indulto a Netanyahu, se mostró ambiguo, sin descartarlo ni criticarlo.En Israel, el jefe del Estado puede conceder indultos a los condenados en los tribunales y, en ocasiones muy contadas, antes incluso de que concluyan los procedimientos judiciales, si se considera de interés público. Este es el caso de Netanyahu. El asunto pasará de momento al Departamento de Indultos del Ministerio de Justicia.La oposición israelí ha rechazado el indulto, aunque con matices. El jefe de la oposición y ex primer ministro, Yair Lapid, lo aceptaría siempre y cuando Netanyahu (el dirigente que más tiempo lleva en el poder en las siete décadas de historia del país) pidiese perdón y se retirase de la vida política. “No hay indulto sin admisión de culpabilidad y retiro inmediato”, señaló. Por la tarde ha habido una pequeña concentración contra su concesión frente a la casa de Herzog en Tel Aviv.

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