Para quienes viven en el Catatumbo (Norte de Santander), este año arrancó bajo la misma incertidumbre con la que cerró el año pasado. Desde hace una semana, los choques entre el Eln y el frente 33 de las disidencias de las Farc reavivaron la crisis humanitaria que se desató en enero de 2025 y que está próxima a cumplir un año. La escalada de violencia ya ha provocado el desplazamiento, en total, de más de 85.000 personas, de acuerdo con la Defensoría del Pueblo.A raíz de esto, y luego de que el mando militar hiciera una revisión de capacidades, el Ministerio de Defensa señaló que continúa el despliegue de tropas en puntos estratégicos del Catatumbo, en una labor conjunta entre la Segunda División del Ejército y la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), mediante operaciones terrestres y aéreas enfocadas en el control territorial y en la protección de la población civil frente a los grupos armados organizados. Las acciones responden a la nueva ola de violencia, que solo en los últimos días ya deja más de 600 personas desplazadas. LEA TAMBIÉN En un comunicado, el Ejército informó que continúa “el despliegue sostenido de tropas en puntos estratégicos de la región del Catatumbo, como parte de una operación integral”. Agregó que esta concentración de tropas está principalmente en los sectores de Palmeras, en el municipio de Tibú, y en el Filo Gringo, en el municipio de El Tarra.De acuerdo con el brigadier general Rodolfo Morales Franco, comandante de la Segunda División del Ejército, el propósito es “proteger la vida de la población civil, fortalecer el control territorial en las zonas afectadas por la acción de estos grupos armados organizados como el Eln y el Gao-r 33”.Ante el deterioro de la situación, la cartera castrense también anunció la instalación de un puesto de mando unificado. Esto, aseguran, permitirá monitorear y evaluar las acciones en curso. “Vamos a tomar las medidas que correspondan para poder proteger a la población”, afirmó el general Hugo Alejandro López, comandante de las Fuerzas Militares. LEA TAMBIÉN Y es que detrás del repunte en los enfrentamientos armados se desarrolla una reconfiguración de las estructuras, liderazgos y recursos. Fuentes de inteligencia señalan que la actual escalada de violencia responde a la decisión del Eln de fortalecer su presencia en municipios donde ha tenido influencia histórica –como Ocaña, El Tarra y Tibú–, mediante el traslado de combatientes con amplia experiencia operativa hacia zonas de confrontación directa.Según reportes reservados, uno de los movimientos más relevantes fue el retorno de alias Daniel, identificado como uno de los mandos que entre 2018 y 2019 encabezó la ofensiva que debilitó al Epl. Su reaparición en el Catatumbo coincide con el incremento de acciones armadas y con un patrón de confrontación sostenido, lo que para analistas de inteligencia evidencia un intento del Eln por recuperar territorios actualmente en disputa.“La guerra allá es por plata, no es por honor ni por otra cosa: es por territorio, porque manejan mucha plata y uno no se quiere dejar del otro”, señala una habitante de El Tarra, hoy refugiada en Ocaña, que pidió reserva de su identidad. LEA TAMBIÉN Ante ese panorama, el brigadier general Morales indicó: “El propósito es fortalecer la seguridad en la frontera y los activos estratégicos, avanzar de manera articulada con las instituciones del Estado en la atención oportuna a la población civil”.Las autoridades han indicado que esta operación militar, desarrollada de manera conjunta con la FAC y coordinada con la Policía Nacional, “permite ejecutar acciones focalizadas para golpear de manera decisiva a estas estructuras criminales que deliberadamente exponen a la población civil incrementando el riesgo del desplazamiento forzado y confinamientos”.El alto oficial aseguró que desde ayer ya había tropas en desplazamiento. “La idea es estabilizar la situación y garantizar que estos bandidos que se encuentran en confrontaciones armadas, afectando a la población civil, puedan ser sacados del sector”, señaló.De manera paralela, las autoridades han detectado la incorporación de nuevas capacidades tácticas, entre ellas el uso de drones modificados para el transporte de explosivos y desplazamientos coordinados desde municipios como El Zulia, Sardinata, Ábrego, Convención y El Carmen. Estos movimientos, advierten los informes, obedecen a una planificación previa orientada a compensar la pérdida de control territorial mediante acciones de alto impacto. LEA TAMBIÉN Eso mismo se evidencia en relatos de las víctimas. Según un testimonio, la confrontación esta semana se extendió a veredas como Versalles y Orú. “Lo que pasó allá en el Filo Gringo fue terrible. Entre los dos acabaron el pueblo; usaron drones y eso terminó con todo”, relató una habitante, quien describió que los ataques se hicieron desde distintos frentes y se cerraron vías, lo que dejó a comunidades enteras sin posibilidad de huir.“La Fuerza Pública adelanta operaciones terrestres y aéreas con la capacidad especiales, tropas altamente entrenadas, inteligencia, judicialización, tecnología, orientadas a neutralizar a los criminales, debilitar las economías ilícitas, que financian su accionar y restablecer las condiciones de seguridad en el territorio. Todas nuestras actuaciones continuarán desarrollándose en estricta observancia del derecho internacional humanitario y el respeto absoluto de los derechos humanos”, puntualizó el general Morales.

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