Una millonaria modalidad de desfalco al Estado que ha venido ganando terreno en los últimos años en el comercio colombiano tiene inquietas a las autoridades por los considerables montos que se mueven clandestinamente. Se trata del denominado ‘cartel del IVA’, en el que distintas empresas han sacado jugosas rentas a través de la evasión de este impuesto.Almacenes, locales y comercializadoras de todo tipo hacen parte del negocio criminal en el que, advierten voces oficiales, hay involucradas reconocidas marcas –hasta con sedes en lujosos centros comerciales– que están evadiendo el pago del 19 % del IVA que les dejan sus clientes.Un experto en el tema le explicó a EL TIEMPO que el negocio combina los delitos de enriquecimiento ilícito, lavado de activos y concierto para delinquir.Edificio del búnker de la Fiscalía General de la Nación. Foto:Jesús Blanquicet. EL TIEMPO“Digamos que soy una empresa real, que hago una venta y que por ella recibo un IVA que paga el consumidor. Pero para apropiarme de ese IVA, voy a una organización delictiva que tiene montadas empresas de papel y le digo: ‘véndame una factura para yo simular que le compré’”, resaltó una fuente de la Fiscalía.El negocio está en que la empresa justifica la venta que hace con una compra ficticia. “Le dice a la Dian: ‘vendí un millón y recaudé un IVA de 190.000 pesos, pero compré un millón y pagué un IVA de 190.000. Cruzan lo que recaudaron con lo que supuestamente pagaron y le dicen al Estado que quedan en cero. Se apropian del IVA’”, añadió la fuente. Así, la compañía solamente le paga a la red ilegal un monto que va del 1 al 4 por ciento y se queda con el resto de los $ 190.000.Lisandro Junco Riveira, exdirector de la Dian. Foto:CortesíaLas pérdidas para el Estado son bastante significativas. Lisandro Junco le explicó a este diario que cuando dirigió la Dian hace unos años, el cálculo era de 2 billones de pesos que se habían dejado de recaudar por el ‘cartel del IVA’. Su análisis es que si se controlara este mercado, no habría necesidad de promover reformas tributarias, reconociendo que la actual administración de la Dian ha luchado contra este flagelo.En la más reciente redada para dar con los responsables, a finales de 2025 se hicieron dos operativos que dejaron a 11 capturados en Bogotá y Casanare, aparentemente miembros de organizaciones distintas, quienes fueron enviados a prisión o a casa por cárcel. A la par, el ente acusador tiene indagaciones abiertas en contra de empresas reales que compran las facturas fraudulentas.Uno de los capturados en la segunda fase de la investigación. Foto:CortesíaEl ‘modus operandi’El cartel no tiene un cabecilla. Son distintas redes que por separado, se dedican a crear empresas con varias razones sociales, con tal de ofrecer cualquier servicio de venta de facturas. La ganancia es entre el 1 y el 4 % del valor del IVA, que al multiplicarse por la cantidad de clientes y de años corrompiendo el sistema, da un valor significativo.La judicialización más importante por esta modalidad de defraudación tributaria se realizó hace cerca de cinco años, cuando agentes de la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa) capturaron a Olga Lucía Guzmán, alias la Patrona. La sindicaban de liderar la red de facturación ‘falsa’ que tenía como clientes a reconocidas empresas, y con la cual habría amasado hasta 2 billones de pesos. “Se calcula que el robo al fisco asciende a más de 2,3 billones de pesos. Sin duda, este caso es el ‘Panama Papers’ colombiano”, dijo en su momento el director de la Polfa, el hoy general retirado Juan Carlos Buitrago.Otra de las capturadas en la última operación. Foto:CortesíaDe allí en adelante, los tentáculos se extendieron no solo a Bogotá, sino a otras regiones, y generaron un primer antecedente trágico en 2013, cuando fue asesinada Celia Escobar Flórez, exfuncionaria de la Dian en Huila, que investigaba precisamente a falsas empresas dedicadas al lavado de activos.Para Lisandro Junco, la clave para que los delincuentes creen en Bogotá las empresas fachadas es porque hay mayor cantidad de registros, lo que hace que sea difícil que los detecten.“Usualmente tienen un domicilio en Bogotá, pero no necesariamente operan allá. Las empresas que compran facturas están en esa y otras regiones. Lo que se tendría que hacer es exigirle al proveedor de facturas electrónicas cerciorarse de que cada negocio opere en la dirección del RUT que indicó. Pero como todo lo están digitalizando, no pueden corroborar que la dirección del RUT corresponda a la de operación”, anotó Junco.Por su lado, fuentes de la Fiscalía le indicaron a EL TIEMPO que en este mundo de fraudes hay de todo tipo de empresas, pero las más recurrentes son las del sector de la construcción y el de la ropa. “Principalmente lo hemos visto en negocios de textiles y confecciones, de ferreterías, de proveedores de eléctricos y de iluminación. Esos son los más recurrentes”, anotó.Fiscalia General de la Nación Foto:EL TIEMPOLas dos redesLos dos golpes más recientes a estructuras que conforman el cartel se desprenden de reportes que ha elevado la Dian sobre facturación sospechosa. Ambos operativos se registraron a finales de 2025. En uno, la Fiscalía detuvo a cinco personas que, entre 2020 y 2023, se habrían dividido funciones para vender facturas de servicios inexistentes.Los detenidos son Sandra Acero, Johanna Silva, Yeison Loaiza, Oscar Silva y Elvis Quintero, quienes habrían manejado nueve empresas fachadas, a cuyos nombres tuvo acceso este diario. Son BC Digital Marketing, TCH Transportadora, Turismo y Expresos, Grupo Empresarial Turyexpresos Bogotá, Computodo y Servicios Informáticos, Camarkol, Continental de Distribuciones y Suministros, y Teccni SAS.Desde la Dirección contra los Delitos Fiscales, el ente acusador señala que en este caso se lavaron 153.785 millones de pesos y hubo un enriquecimiento ilegal de 1.819 millones.Otra de las capturadas. Foto:CortesíaEl segundo proceso, llamado ‘Nereyda’, es aún más reciente. En este, las ventas ficticias ascendieron aparentemente a 843.000 millones de pesos a través de 39 de 185 empresas creadas sospechosamente por seis personas. Esas grandes cantidades llamaron la atención de las autoridades, que establecieron que entre 2012 y 2022 se montó un portafolio en el que ofrecían productos de distintos sectores.Los capturados a mediados de diciembre son Jairo Bernal, Jaime Javier Sánchez, Nidia Pineda, Fany Rodríguez, Edgardo Lozano y Jeik Donovan Yepes. Los seis habrían ejercido como accionistas, coordinadores y representantes legales dentro de las 39 sociedades.“Ahora se proyecta continuar la indagación en segunda fase, en contra de los representantes legales de esas sociedades compradoras, quienes son los directos beneficiarios de esta actividad delictiva”, dijo una fuente. LEA TAMBIÉN Refuerzos investigativosDe acuerdo con el expediente que tienen las autoridades, las empresas fachada han diversificado su oferta criminal. Estarían inmersas en el lavado de plata que entra a sus cuentas y ellas la hacen pasar por legal.Por eso, para contener esa expansión, la Fiscalía ha desplegado su Modelo Único de Investigación Financiera (Muif), que se apoya en herramientas como la suspensión de la personería jurídica de las empresas, la cual bloquea el manejo de cualquier recurso en cada compañía sospechosa.Con ese frente abierto y la mirada puesta en los representantes de empresas reales metidas en el negocio, a la par se apunta a desplegar en 2026 operaciones de extinción de dominio a los bienes que se adquieren con estas actividades ilegales.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia:

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