Camino de su despacho, en la sede del Al-Ittihad, Ramón Planes (Lleida, 58 años) muestra orgulloso el moderno edificio que representa la profesionalización del club que la temporada pasada, bajo el liderazgo de Karim Benzema, conquistó la Liga y la Copa saudíes 20 años después. Cuando en enero de 2024 fue reclutado como nuevo director deportivo procedente del Betis, las instalaciones no se correspondían con el ambicioso impulso que las autoridades del reino saudí pretendían imprimir al fútbol local. “Lo construyeron en solo seis semanas”, recuerda el hombre que fichó para el Barcelona a Pedri, a Ronald Araújo, al que descubrió en el desconocido Boston River uruguayo, y que repescó del City a Eric García, “del que se decía que no valía y es un jugador polivalente y muy inteligente”. Además, en su periplo en la dirección deportiva azulgrana, Planes aceleró el ascenso al primer equipo de Gavi y Balde, entre otros: “El actual Barça es el fruto del trabajo de mucha gente, de Deco, que lo está haciendo muy bien, de Koeman…”.El conocimiento que tiene Planes de Pedri le permite explicar su evolución hacia un centrocampista total, con el panorama de siempre y ahora también con gol y fantasía en las inmediaciones del área. “Ese paso lo ha dado conscientemente porque ya hacía goles en las categorías inferiores. Primero se trataba de dominar el juego y ahora ya pisa área. Pedri es un Valerón moderno, con más físico y recorrido, y estoy seguro de que será Balón de Oro. En Canarias me decían mis informadores que desde Valerón no había salido un jugador así. Entre los que nos dedicamos a esto no hay duda de que es el mejor centrocampista de Europa”. Sobre Araújo, otro de sus apadrinados, que no pasa por su mejor momento, Planes asegura que le dará vuelta a la situación: “Es uruguayo y ya ha demostrado que defensivamente es el mejor central del mundo. Además, en el Barcelona ya hubo centrales de ese estilo como Gallego, Migueli o un tal Puyol. Ronald está pagando lo que es ahora la sociedad. Pasó de ser portada por marcar un gol en el último minuto en Girona que le dio la victoria al Barça a escuchar o a leer en redes sociales opiniones de periodistas que decían que no puede volver a vestir la camiseta de Barcelona porque falló contra el Chelsea”.El director deportivo del Al-Ittihad saudí, Ramón Planes (izquierda), junto a Karim Benzema en una foto cedida por el club.Planes no intervino en la decisión que propició que Lamine Yamal residiera en La Masía, que siempre estuvo acotada para los jugadores nacidos fuera de Barcelona. “Se rompieron normas y la gente del fútbol que lo hizo acertó”, recuerda del extremo al que iba a ver jugar todos los sábados con su amigo y agente de la estrella azulgrana, Iván de la Peña. “En infantiles ya se veía que era de otra dimensión”, dice. De Lamine, Planes destaca la “personalidad que muestra en el campo”. Fuera, está seguro de que acabará madurando. “Él mismo se dará cuenta de lo que puede hacer o no para mantenerse, que es lo más difícil, pero pasando las etapas que todos pasamos cuando somos jóvenes, incluida la de la fiesta”. En estos dos años que lleva en Arabia, Planes ha vivido el crecimiento de su fútbol. “Primero ficharon jugadores con mucho nombre [Cristiano Ronaldo, Benzema, Kanté] para poner el foco mundial en el fútbol en Arabia, pero dentro de su plan, entienden que tenían que traer directores deportivos y generales con experiencia para instaurar una metodología y los estándares del fútbol europeo en cuanto a organización e infraestructuras. Por eso estuvo aquí antes Fernando Hierro y luego llegué yo”, explica Planes, ya acomodado en un despacho diáfano con amplias cristaleras que le permiten seguir los entrenamientos del primer equipo. “En estos dos años, esa fase de organizar el club deportivamente ya ha finalizado y tengo el día a día normal de un director deportivo, controlar bien el mercado y asegurar que lo que has implantado se cumple. El siguiente paso es desarrollar el talento del jugador saudí, que es técnico, emocional y con un biotipo físico similar al de argelinos y marroquíes, con vistas al Mundial 2034 que organizarán”, analiza Planes.La suposición de que la potencia económica que las autoridades deportivas saudíes han desplegado supone manga ancha para el gasto de un director deportivo es negada con rotundidad por Planes. “Es evidente que al principio hubo una fuerte inversión, pero cada vez es más controlada y moderada. Ahora se están haciendo con un criterio lógico, con los valores de mercado de Transfermarkt [web especializada en fichajes]. Nosotros fichamos a Roger Fernandes, que lo quería el Chelsea por 30 millones. Cada vez se está creando un mercado más racional y la competición es más atractiva. Hay un boca a boca de los jugadores, sobre todo cuando van a sus selecciones y sus compañeros les preguntan. No es solo porque se les pague bien. Aquí los que vienen solo por el dinero duran tres o cuatro meses. Aquí hay tradición de fútbol desde los años 70, hay pasión y exigencia”, defiende.Planes también rebate que los jugadores jóvenes que recluta el fútbol saudí puedan estancarse: “Gabri Veiga está rindiendo a un altísimo nivel en el Oporto y por nuestro lateral izquierdo Mitaj tenemos ofertas en este mercado invernal de España y de la Premier. Hay una ida y vuelta de los jugadores de Europa que es buena para el fútbol porque se abre otro mercado”. También rebate que los veteranos pierdan competitividad: “Kanté regresó a la selección francesa y en la Eurocopa fue elegido mejor jugador en dos partidos”.El crecimiento del fútbol saudí ya se pudo comprobar en el pasado Mundial de Clubes de la FIFA, cuando el Al-Hilal de Inzaghi le arañó un empate al Real Madrid y derrotó al City con un fútbol basado en el nuevo paradigma de presión alta a todo campo y transiciones vertiginosas. “Es que los jugadores de nivel te exigen buenos entrenadores, igual que la buena materia prima necesita de buenos cocineros”, apunta Planes.

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