
Las crecientes acusaciones de que la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, censura o intimida las voces críticas con ella o su Gobierno se han topado esta semana con un episodio que levanta de nuevo las sospechas, también en el Ejecutivo federal, del mismo partido. El rector de la Universidad del Estado, José Alberto Abud, fue detenido el lunes por supuesta tenencia de drogas, y puesto en libertad este miércoles por la tarde tras la primera audiencia con el juez, según reporta El Universal. El proceso, no obstante, continúa. El abogado defensor alega que no hay pruebas que lo acrediten y que se trató de un montaje policial para quitar de en medio a alguien que se había vuelto molesto para la dirigente morenista, que se había enfrentado a él públicamente. Las dudas en torno al posible abuso de poder de la mandataria campechana han llevado a la presidenta, Claudia Sheinbaum, a lanzarle una advertencia este miércoles. “No se puede usar la justicia como una vendetta política”, ha expresado con contundencia, tras indicar que le ha pedido a los secretarios de Seguridad y Gobernación que estudien el caso. Hay motivos para la desconfianza. Layda Sansores tardó 30 años en hacerse con el cargo de gobernadora. Lo logró en 2021 bajo las siglas de Morena, después de un peregrinaje por casi todas las formaciones del espectro político y hoy ejerce sus funciones con mano de hierro hacia sus rivales políticos, entre los que destaca el presidente nacional del PRI y exgobernador del Estado, Aejandro Alito Moreno, con quien arrastra un historial de desencuentros y contra quien perdió el cargo en 2015. Su relación con José Alberto Abud también se remonta a décadas atrás, pero el distanciamiento no se produjo hasta hace apenas dos años, tras las últimas elecciones estatales. Ambos fueron candidatos de Convergencia (antecesor de Movimiento Ciudadano) en 2003: ella para la gubernatura, él como diputado federal. Años antes, en 1999, el hasta hace unos días rector de la Universidad fue forzado a renunciar a ese mismo cargo por el gobernador priista José Antonio González Curi, según recoge la prensa de la época. González Curi había vencido, casualmente, a una entonces perredista Layda Sansores, que lo acusó de fraude electoral. En febrero de 2022, poco después de que ella lograra el cargo por el que había competido en varias ocasiones, Abud Flores regresó al frente de la Universidad. Pero ese disposición recién instaurada duró poco y la negativa del rector a aceptar actos políticos durante la campaña de 2024 abrió una brecha entre los antiguos compañeros de partido.El distanciamiento quedó patente poco después, en un Martes del jaguar, el programa desde el que la gobernadora se pronuncia sobre los asuntos o personalidades que le interesan o le molestan. “Están sucediendo cosas muy preocupantes en la Universidad y miren que es la primera vez que tocamos el tema y que mencionamos la palabra Abud. No es un capricho”, dijo el 12 de noviembre de ese año. “Se supone que la Universidad no se metió en las elecciones. Eso nos hizo creer. No permitió ni siquiera, que era una idea nuestra, que entraran de uno, de otro [partido]que los estudiantes oyeran las versiones. No permitió a nadie que fuera del partido Morena, pero sí invitó al señor Vladimir [de la Torre]la mano derecha de Alito, su asesor de cabecera, el que lo sacó a patadas, y ahora le deja que vaya a dar una conferencia magistral”, le recriminó tras la publicación de unas conversaciones privadas de Whatsapp que dejaban entrever presuntos apoyos a la campaña de alguno de los partidos, aunque no se especificaba de cuál. El cierre del programa, en el que también lo acusó de ser un “cobarde”, resonó entonces como una amenaza. “Nosotros le teníamos mucha confianza, creímos en él en su momento. Ya no nos quiere ver a nosotros, tiene otros compromisos. (…) Esperamos que cambie su actitud y nosotros también veremos qué podemos hacer”, concluyó. Todo ello contribuye ahora a alimentar la confusión en torno a un caso que ha levantado una enorme polvareda. La Universidad Autónoma de Campeche ha publicado un comunicado en el que condena la detención del rector en lo que consideran un acto “profundamente deplorable, injustificado y contrario al espíritu democrático y al respeto que deben prevalecer en un Estado de Derecho”. La institución académica denuncia, además, que horas después de que se produjera el arresto, “personal ajeno” al claustro intentó citar al Consejo para destituir al titular de la Rectoría en una sede alterna. “Tal proceder constituye una intromisión inadmisible en la vida interna de nuestra institución”, han manifestado los consejeros, que también habían pedido la “liberación inmediata” de José Alberto Abud.El abogado del exrector, Edwin Trejo, se sumó a la petición de puesta en libertad y ha denunciado que “no hay evidencia gráfica ni registro pericial del lugar en el que se encontraban las supuestas bolsas de cocaína”, según ha declarado en Radio Fórmula este mismo miércoles. “Todo se basa en el dicho de un policía que pone él, físicamente, lo portaba él [la droga]a disposición del Ministerio Público”, ha lamentado. A la espera de que la justicia determine la responsabilidad de Abud, la trayectoria política de Sansores abre un espacio para la duda incluso en su partido, un titubeo que ha obligado a la propia presidenta a ponerse de perfil: “Nosotros confiamos en Layda, es una mujer que ha luchado toda su vida por la democracia en México, pero bueno, hay que ver en particular este caso”.
La detención del rector de la Universidad de Campeche detona la última polémica de Layda Sansores
Shares:
