Nada le va a resultar sencillo al Arsenal en el camino hacia esa Premier que anhela y que no cata desde hace 22 años. En Nottingham rascó un empate (0-0) agridulce porque llegó tras la derrota (2-0) del Manchester City en el duelo ante su eterno rival en Old Trafford. Aumenta la distancia respecto al segundo clasificado el líder, pero resta la sensación de que ha dejado pasar una buena oportunidad de descolgarlo en la pelea por el campeonato. Y en la jornada dominical la distancia respecto al perseguidor puede reducirse a cuatro puntos si el Aston Villa supera al Everton en Villa Park. 

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Matz Sels, Neco Williams, Murillo, Nikola Milenkovic, Ola Aina, Callum Hudson-Odoi, Ibrahim Sangaré, Elliot Anderson, Morgan Gibbs-White, Nicolás Domínguez (Omari Hutchinson, min. 88) y Igor Jesus (Dan Ndoye, min. 75)

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David Raya, Gabriel Magalhães, Jurriën Timber, Ben White, William Saliba, Martin Ødegaard (Mikel Merino, min. 56), Declan Rice, Martín Zubimendi (Eberechi Eze, min. 78), Viktor Gyökeres (Gabriel Jesus, min. 56), Noni Madueke (Bukayo Saka, min. 56) y Gabriel Martinelli (Leandro Trossard, min. 45)

Arbitro Michael Oliver

Tarjetas amarillas
Jurrien Maduro (min. 36), Ola Aina (min. 89)

El Arsenal pudo ganar, pero le faltó puntería. Martinelli y Saka tuvieron el gol en sus botas, pero el Forest, coriáceo y peleón, salió indemne de un partido que acabó entre contínuas transiciones y con un rictus de decepción en el rostro de Mikel Arteta, técnico de los gunners. La próxima semana recibirá en el Emirates al Manchester United, que al fin encontró alivio a sus desgracias.“Ellos fueron mejor equipo y su victoria es justa”, resumió Pep Guardiola al final del derbi de Mánchester. El laureado técnico catalán acababa de pasar un calvario en la fábrica de las sueños, donde en los minutos finales del partido se le vio acodado en el banquillo, con la mirada perdida en el verde sobre el que sus chicos sufrian un repaso. Dos goles legales marcó el Manchester United, tres le anularon por ajustados fueras de juego, un par de veces más lanzaron a los postes y unas cuantas más exigieron la versión más gigantesca del enorme Donnarumma. No le da a día de hoy al City para competir al nivel que exige pelear por la cabeza en la Premier, nueve puntos se le han escapado de los últimos doce que ha disputado y pierde pie en el pulso con el Arsenal mientras emita señales de ser un equipo ya dispuesto para realizar una costosa, en todos los sentidos, transición.En el derbi no compitió el City, superado por un rival vigoroso que trata de reconstruirse tras la salida de Ruben Amorim. En esa tesitura se estrenó este sábado como entrenador Michel Carrick, que ya había ejercido de interino hace cuatro años. Desde entonces pasó sin excesivo brillo por Middlesbrough, en el segundo nivel del fútbol inglés. Con Carrick, que fue mediocentro cartesiano, no hay sorpresas, línea de cuatro en la retaguardia con galones para Maguire y Mainoo, inédito con Amorim y reclamado por la grada, al campo. Se encontró con un rival en pañales en la defensa (Khusanov y Alleyne fueron los centrales) y al que castigó con balones a su espalda. No hubo apenas respuesta del City. Haaland se fue del partido en el minuto ochenta tras tocar 14 veces la pelota, apenas dos de ellas en el área rival. Foden pasó de puntillas por el partido y el debutante Semenyo, por el que acaban de pagar 75 millones de euros, apenas trazó un par de caracoleos.El United saltó al campo como si fuese a jugar el último partido de su historia, con tanta pasión que a los diez minutos tuvo suerte de no quedarse con diez tras una salvaje entrada del lateral Dalot a Doku. En España le hubieran enseñado tres rojas, en el derbi de Manchester se fue con una tarjeta amarilla. Guardiola tampoco quiso excusarse en esa acción. “Si lo hiciese no avanzaríamos. Tenemos que poner el foco en nosotros. No jugamos para ganar”, sentenció. No fue el caso de su rival. Listos para la fricción y la refriega, los pupilos de Carrick se manejaron siempre con el cuchillo entre los dientes. Maguire remató al palo, a Diallo y Bruno Fernandes les anularon sendos goles y Khusanov salvó un gol tras una brillante acción defensiva tras un grosero error de Rodri, que todavía busca su mejor versión. El City se mantuvo en pie durante una hora por su pericia para tirar la línea y, sobre todo, por las intervenciones descomunales de Donnarumma, que incluso tocó el remate de Mbeumo que valió el primer gol local. El delantero camerunés, recién llegado de la Copa de África, inició y culminó una contra tras una falta mal sacada por el City. Como en una estampida salió el United para dañar a su rival, en realidad ese fue el reflejo de todo el partido. Con un cuarto de hora por jugar Dorgu marcó el segundo y Guardiola sacó la bandera blanca.

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