
El Valencia ha vivido su mejor semana en meses. Si el jueves alcanzaba los cuartos de final de la Copa, este domingo sumó su primera victoria en la Liga en siete jornadas. Un triunfo ante el Getafe (0-1) que llegó gracias al gol de su capitán, el criticado José Luis Gayá, y que es la primera victoria que consigue fuera de Mestalla esta temporada. El Valencia no ganaba a domicilio desde el mes de mayo. Así es el presente de este histórico.
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David Soria, Djené Dakonam, Domingos Duarte, Juan Iglesias, Diego Rico, Javi Muñoz (Alejandro Mestanza, min. 84), Mauro Arambarri, Adrián Liso (Juanmi, min. 71), Luis Milla, Martín Satriano y Mario Martín (Coba da Costa, min. 85)
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Stole Dimitrievski, Copete, Dimitri Foulquier, José Gayà, César Tárrega (Baptiste Santamaría, min. 29), Filip Ugrinic (Javi Guerra, min. 86), Luis Rioja, Pepelu, Arnaut Danjuma (Diego López, min. 60), Hugo Duro (Umar Sadiq, min. 60) y Lucas Beltrán (Rubén Iranzo, min. 86)
Goles
0-1 min. 83: Gayá
Arbitro Isidro Díaz de Mera Escuderos
Tarjetas amarillas
Domingos Duarte (min. 50), Sadiq (min. 63), Adrián Liso (min. 67), Gayá (min. 80), Filip Ugrinic (min. 85), Corberán (min. 90)
Tarjetas rojas
Hugo Duro (min. 97)
La clasificación, los miedos, las urgencias, marcaron este partido. Ambos equipos sentían la amenaza del descenso y eso se veía en la salida del balón, con cero riesgo. Nadie quería sustos innecesarios. Suficiente tenían ya con su presente. Dos rivales demasiado encorsetados. Aunque el Getafe se fue asentando un poco más a medida que crecía el partido. Luis Milla fue ampliando su reino en el centro del campo y abría el balón a las bandas para buscar el área, sin demasiado peligro, eso sí. Al Getafe le gusta bombardear el área contraria con centros de todo tipo. A la hinchada no le disgusta este estilo y celebra a lo grande cada vez que su equipo fuerza un saque de esquina, el anuncio de un nuevo centro.El Valencia comenzó a recular y, en ataque, su juego se inclinaba, como cada semana, hacia la derecha. El equipo prefiere la banda de Luis Rioja a la de Danjuma, un extremo de fuegos artificiales que entretiene más que resuelve. De la comodidad inicial, el equipo de Carlos Coberán empezó a sufrir el empuje del Getafe con el impulso de los aficionados del Coli. No ayudó al Valencia la lesión de César Tárrega, que llegaba delicado y se marchó a la media hora. Corberán prefirió retrasar a Pepelu y colocar a Santamaría en su lugar antes que sacar a un central como Cömert, que sufrió un gran desgaste en el Plantío, en el partido de Copa del jueves. Su mejor ocasión fue un mal despeje de Djené que impactó contra el larguero de David Soria.El partido se reanudó como acabó al descanso, con el Getafe al acecho del área de Dimitrievski y a la espera de un fallo, aunque lo cierto es que el cuadro de Bordalás no conseguía conectar con el debutante Satriano ni el Valencia con Hugo Duro, que fue recibido en el Coliseum con insultos y gritos de traidor, y que no tardó en ceder su sitio a Umar Sadiq, la gran esperanza del Valencia ahora mismo.El fútbol fue decayendo de tal forma que el partido se convirtió en un duelo demasiado insulso. Los dos equipos carecían de pegada. Nadie intimidaba. Dos púgiles sin puños. El Valencia no carburaba porque Ugrinic no conseguía entrar en juego. La delantera lo acusaba. El pulso estaba tan igualado que daba la sensación de que la única manera de romper este equilibrio era algún chispazo de talento.A Corberán, que en las últimas semanas se le nota que vuelve a gobernar su plantilla, no le valía con tan poco. El técnico de Cheste removió el banquillo para ir a por el encuentro. El Valencia necesitaba una victoria para respirar un poco. Y entonces, con el partido casi dormido, ya en los últimos minutos, Ugrinic, un chico con muy buen pie, metió un balón fantástico en el área para Gayá y el capitán lo aprovechó con un toque elegante por encima de David Soria que puso al Valencia por delante. El lateral, un emblema del Valencia, muy cuestionado esta temporada por su propia, marcaba un tanto vital para su equipo.
