La carrera victoriosa del Barça, ganador de los últimos 11 partidos, alguno de forma esforzada, otros de manera afortunada y varios por su contundencia, se acabó el día en que jugó uno de sus mejores partidos en Donostia. Peleados con los palos (hasta cinco tiros dieron en la madera), negados por el VAR (tres goles y un penalti fueron anulados) y despejados por el meta Remiro, los barcelonistas claudicaron cuando más necesitado de aire estaba el Madrid. La diferencia queda reducida a un punto cuando dobla el calendario de Liga. La frustración barcelonista fue enorme porque su ejercicio fue tan bueno y meritorio como estéril y desafortunado para alegría de una sufrida y competitiva Real Sociedad.

2

Álex Remiro, Sergio Gómez (Aihen Muñoz, min. 68), Jon Martín, Jon Aramburu (Duje Caleta-Car, min. 81), Igor Zubeldia, Takefusa Kubo (Ander Barrenetxea, min. 68), Carlos Soler, Gonçalo Guedes, Beñat Turrientes (Jon Gorrotxategi, min. 57), Mikel Oyarzabal y Brais Méndez (Álvaro Odriozola, min. 57)

1

Joan García, Jules Koundé (Roony Bardghji, min. 85), Pau Cubarsí (Gerard Martín, min. 85), Eric García, Alejandro Balde (João Cancelo, min. 61), Pedri, Fermín López, Frenkie de Jong, Lamine Yamal, Ferran Torres (Robert Lewandowski, min. 61) y Dani Olmo (Marcus Rashford, min. 62)

Goles
1-0 min. 31: Oyarzabal. 1-1 min. 69: Rashford. 2-1 min. 70: Gonçalo Guedes

Arbitro Jesús Gil Manzano

Tarjetas amarillas
Beñat Turrientes (min. 36), Jon Aramburu (min. 50), Eric Garcia (min. 75), Zubeldia (min. 77), Lewandowski (min. 82), Fermín (min. 84)

Tarjetas rojas
Carlos Soler (min. 87)

No fue un problema de jugadores sino de puntería en ausencia del capitán Raphinha. Ausente el brasileño por lesión, no jugó Rashford, sino que Fermín se juntó con Olmo mientras como delantero centro se mantenía Ferran por delante de Lewandowski. Una delantera inédita que atacó muy bien desde el inicio por su movilidad y agilidad, siempre agitada desde el costado derecho por el fútbol punzante de Lamine. Nada más empezar el partido ya tuvo que intervenir Remiro ante un disparo de Pedri y cinco minutos después el VAR anuló un gol de Fermín por falta de Olmo a Kubo. El encuentro se localizó descaradamente en la cancha de la Real por la fluidez y la presión del Barça. La sutileza de Olmo, volcado a la banda izquierda, es una bendición para el juego agresivo del equipo de Flick. Únicamente la falta de contundencia, y a veces de precisión en el último pase, impedía que el marcador certificara el dominio azulgrana ante la Real.Alcanzada la media hora, la única noticia donostiarra fue un gol en fuera de juego en la jugada inicial del encuentro de Oyarzabal. La contienda giraba alrededor de Olmo y de Lamine, brillante como rematador y asistente, el último eslabón de un equipo con mucho ritmo y velocidad, seguramente uno de los más armónicos de la temporada, fiable incluso en defensa porque apenas concedía transiciones a la formación de Matarazzo, el técnico que fue vecino de Flick cuando ambos competían en la Bundesliga. El VAR volvió a anular un gol a los barcelonistas, ahora por un fuera de juego de Lamine. La superioridad barcelonista quedó sorprendentemente interrumpida por una llegada de la Real desde la banda derecha con Kubo y Guedes que acabó con una volea con la zurda de Oyarzabal que sorprendió a Joan García.El gol fue validado sin dudar por el colectivo arbitral ante las protestas del Barça por una falta a Olmo. El guion no cambió y la ofensiva azulgrana, sostenida por cuatro centrocampistas, volvió a quedar abortada por el VAR después de que un penalti de Zubeldia a Lamine fuera anulado por un fuera de juego previo del delantero del Barça. A pesar de su buen caudal ofensivo -anulado también un gol a De Jong- el Barça alcanzó el descanso con un gol en contra de Oyarzabal. La reanudación empezó con dos remates al palo consecutivos de Olmo, el último punteado por un excelente Remiro, para subrayar la mala puntería y esterilidad del Barça. El portero estuvo espléndido siempre que fue requerido por los muchachos de Flick. Al técnico no le quedó más remedio que intentar cambiar la suerte de su equipo desde el banquillo con Lewandowski, Rashford y el debutante Cancelo.Los cambios cambiaron la suerte del Barça después de que Remiro y el larguero rechazaran un cabezazo de Lewandowski. Rashford acertó por fin con un testarazo a centro de Lamine. El empate no duró ni un minuto porque los azulgrana se descuidaron entre Soler y Guedes batió a un desacertado Joan García.El 2-1 desquició al Barça, que volvió a pelearse con los palos a remates de Koundé y Rashford, y fortificó a la Real sin el expulsado Soler. Los azulgrana no supieron rematar y ganar un partido que jugaron muy bien en Anoeta. El líder se peleó hasta con su sombra.

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