El complicado rodaje de la película Romper el círculo, protagonizada por Blake Lively y Justin Baldoni (a su vez, también el director), lleva un año dando de sí. Además de la polémica por el propio filme —centrado en la violencia machista, taquillero, aunque considerado de escasa calidad y algo superficial—, la Navidad de 2024 se conoció a través de The New York Times una demanda por parte de Lively contra Baldoni, al que denunciaba por acoso sexual y por crear una campaña de desprestigio contra ella. El director respondió, demandándola a ella y al periódico por daños (también habría posterior contrademanda del medio), y la batalla, aunque ha sido desestimada en parte, se resolverá, previsiblemente, en los tribunales. A lo largo de todo el desarrollo del caso ha habido una inesperada invitada especial: la cantante Taylor Swift, a la que Baldoni quiso citar a declarar, en lo que se vio como una llamada de atención mediática. Sin embargo, lo que también se ha podido ver ahora es cómo en este proceso la sólida amistad entre la cantante y la actriz se esfumaba. De salir juntas a cenar, acudir a partidos de fútbol del hoy prometido de Swift o ir de vacaciones han pasado a la nada. Y ahora, unos mensajes demuestran cómo todo se torció.Los mensajes en cuestión son un intercambio entre Lively (de 38 años), primero, y Swift (de 36), que le contesta. En ellos —filtrados en redes este miércoles, y a los que han tenido acceso medios como People o Variety— se ve claramente tensión y precaución, respuestas medidas y preguntas de compromiso, en un tono muy lejano al que podrían tener dos personas que son grandes amigas. Datados el 4 de diciembre de 2024, forman parte de los documentos judiciales de la investigación, y han sido filtrados ahora. Además, también hay mensajes sobre el artículo del diario neoyorquino de Lively sobre Baldoni. Pero ese día 4, las primeras palabras son de Lively, y parecen mostrar que ambas llevaban tiempo sin hablarse, porque arranca con un “hola, solo viendo qué tal”.Más información“No tengo motivos para preguntar, pero no sé, siento que debería… ¿Va todo bien?“, continúa Lively. ”Últimamente me he sentido como una mala amiga, he sido un desastre que solo ha hablado de mi propia mierda durante meses. Has sido muy generosa no solo siendo la persona clave para mí durante todo ese tiempo, sino también por perdonarme por estar tan metida en todo esto“, reconocía la actriz. Los mensajes se intercambian tras las muchas críticas recibidas por Lively durante el estreno de Romper el círculo, donde se distanció del director y del equipo, entonces sin conocerse por qué; la demanda contra él llegaría apenas un par de semanas después del intercambio. ”Pero aun así tengo una sensación de que algo no está bien. Se lo he dicho a Ryan”, afirma, en referencia a su marido, el también actor Ryan Reynolds. “Me ha dicho que te preguntara”. De izquierda a derecha, Taylor Swift, Blake Lively, Ryan Reynolds y Hugh Jackman ven el primer cuarto del partido de la NFL entre los Jets de Nueva York y los Chiefs de Kansas City el 1 de octubre de 2023 en East Rutherford, Nuieva Jersey.Adam Hunger (AP)Y así lo hace, como se ve en los mensajes, aunque ella misma asegura que al hacerlo se siente “estúpida, demandante, rara con todos”, y le cuesta explicar por qué se siente así. “Y ya sabes que tengo esa masculinidad tóxica y no puedo ser demandante”, le dice a Swift en tono de broma, acompañada de un icono de una carita. “Pero aun así, quiero saber que todo va bien, por eso pregunto. Siempre quiero tener la oportunidad de ser una amiga mejor si hay algo que he hecho sin darme cuenta”, afirma. Y, por primera vez, habla directamente de su amiga, que justo en ese momento estaba a punto de enfrentar los últimos conciertos de su millonaria gira The Eras Tour, con los tres shows finales de Vancouver (Canadá). “Sé lo ocupada y exhausta que estás, tanto físicamente como emocionalmente y en la práctica, así que no espero nada más de ti. Solo quiero asegurarme de que todo está bien”, termina su texto, acompañado de tres corazones.Ese largo mensaje se envía a las 20.14. La respuesta de Swift tiene lugar hora y media después, a las 21.42. Es sincera y clara, arrancando con un “No, no estás equivocada, pero no tiene importancia”. Y continúa: “Creo que estoy agotada en cada faceta de mi vida, y en los últimos meses he notado un pequeño cambio en tu forma de hablarme”. La cantante escribe ahí por primera vez el nombre del gran problema: Justin Baldoni. “Sí, ha habido muchas cosas del tema de Justin, pero ya he pasado por cosas como estas antes y sé lo agotador que es”, reconoce, y va más allá. “Es más bien… y me siento muy mal por decir esto, porque tus mensajes han tenido una intención muy amable, pero los últimos… me sentía como si estuviera leyendo un correo electrónico corporativo masivo enviado a 200 empleados. Has dicho la palabra ‘nosotros’ como 18 veces”.Swift reconoce no sentirse cómoda criticándola. “Me siento fatal por, de alguna manera, criticar la forma en que procesas lo que has estado pasando, pero echo de menos a mi amiga divertida, oscura y normal que me habla como ella misma, y no como un ente en plural, como si me hablara un grupo. Me siento más distanciada de ti que simplemente por lo geográfico”, le dice la artista a la actriz. Después, en la filtración de los mensajes hay unas líneas tachadas, y el mensaje continúa. “Y sé que te sientes atacada por todos lados por razones absurdas, así que sientes que tienes que explicar las cosas de más, o ser simpática de más o lo que sea… ¡pero soy yo! Y eso ha causado un poco de distancia. Y no tienes que disculparte. Solo vuelve, por favor”, finaliza, con un icono de unas manos rezando.En medio de “una crisis de identidad”Tras ello, Blake le contesta a Taylor, ya mucho más tarde, cerca de las dos de la madrugada, con una broma: “Apreciado cliente, gracias por su valoración, estamos revisando su consulta en las oficinas y nos pondremos en contacto con usted al tiempo”. “Ya en serio. Tienes razón. He borrado literalmente una cosa horrible con la que iba a acabar esa frase porque me he convertido en una paranoica digital”, reconoce, asegurando que “después de miles de mensajes de texto”, tiene la sensación de que todo se va a hacer público —como, finalmente, así ha sido— y no es capaz de ser racional. “Así que he estado mandando mensajes como si escribiera, no como si hablara. No me he dado cuenta hasta que lo has dicho, pero lo veo”. Además, reconoce Lively que está dándole demasiadas vueltas a todo porque se siente “profundamente incomprendida”. “Ya no soy capaz de confiar en mi propio juicio. Suena a mucho, pero es así. Este puto tipo y lo que me ha hecho me han causado una crisis de identidad. De verdad”, explica, contándole a Swift que además se siente muy decepcionada “no por los chicos malos siendo malos, sino por los buenos, los amigos de siempre, los aliados de las mujeres, que se han hundido en silencio”: “Quizá por eso esté exagerando tanto con los amigos que se han quedado, porque nunca me he sentido más sola”. Y luego, afirma: “Suenan fuerte los violines ahí. No me gusta”, reconoce, sobre la intensidad de su frase. De ahí que la actriz le dé las gracias a su amiga por ser sincera con ella y pasa a pedirle disculpas, tanto a Swift como a sí misma y a sus niños (de los que la cantante es madrina). “Que le den a ese tío y a toda esa panda de supervillanos”. “Ya tienes bastante, no tienes que contestar a todo esto. Solo hacerte saber que ahora lo veo, y gracias. Estoy feliz porque ya acabes con todo esto de hacer maletas, tener sinusitis y destrozarte las rodillas. No queda nada”. Swift contesta solo un par de minutos después. “Ese primer párrafo me ha dejado loca”, escribe. Enseguida, Lively le contesta: “Si te hubiera mandado la versión sin censurar…”. Y a la media hora, le pregunta: “Te he mandado una nota de voz, pero no la veo en el hilo. Lo que me ayuda mucho en mi problema de confianza con los teléfonos…”, lamenta. “¿Te llegó?“. Swift contesta enseguida, 2.31 de la mañana: ”¡Sí! Me estoy quedando dormida, mañana lo escucho, te quiero”. El intercambio amistoso acaba con Lively asegurando: “Dura como una miniserie. Descansa. Te quiero”.Justin Baldoni y Blake Lively, durante el rodaje de ‘Romper el círculo’ el 12 de enero de 2024 en Nueva Jersey.Jose Perez/Bauer-Griffin (GC Images)Las diferencias creativas entre Baldoni y Lively llegaron a tal punto que, como se ha sabido ahora, ella llegó a editar su propia versión de la película, puesto que la de él le parecía que glorificaba al maltratador y minimizaba el papel de las víctimas (que era, además, el del personaje que interpretaba la propia actriz). Y la filtración demuestra que, como se ha ido viendo estos meses, la unión entre Swift y Lively se debilitó con el caso. Además del intercambio de mensajes puro y duro, hay más documentos donde se explica que, esos días 4 y 5 de diciembre de 2024, las dos hablaron sobre el artículo de The New York Times donde Lively expuso su caso. Swift le escribe a Lively: “Creo que este cabrón sabe que algo va a pasar porque ha sacado su diminuto violín”.Precisamente, una de las canciones del nuevo disco de Swift, The Life of a Showgirl, llamada Cancelled! (Cancelado/Cancelada) habla sobre una amistad en peligro… y hace referencia a un “violín diminuto”, lo que deja ver que podría estar dedicada a Lively: “Did you make a joke only a man could? / Were you just too smug for your own good? / Or bring a tiny violin to a knife fight?” (“¿Hiciste una broma que solo un hombre podría hacer? / ¿Fuiste demasiado presumido por tu propio bien? / ¿O llevaste un violín diminuto a una pelea con cuchillos?“).Lógicamente, ni Lively ni Swift han hecho comentarios al respecto. La primera está inmersa en toda la batalla judicial; la segunda lo que quiere es, precisamente, que toda ella la salpique lo menos posible. Pese a que ya había un antiguo intercambio de mensajes que la implicaba, no había alcanzado el nivel de los de ahora. A la vez que se conocían los mensajes, este miércoles se sabía también que era la mujer más joven en formar parte del Songwriters Hall Of Fame, uno de los mayores honores que reciben los compositores. Acudirá a la correspondiente gala en Nueva York el 11 de junio. Quizá, para entonces, logre que se hable menos de sus amistades y menos de su música.

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