
El Oréshnik, un misil balístico de medio alcance (no intercontinental) que vuela a velocidad hipersónica y está concebido para escenarios de guerra nuclear, ha vuelto a ser empleado por Rusia en su última ofensiva contra Ucrania. El proyectil alcanza una altura suborbital y puede portar hasta seis cabezas explosivas, nucleares o convencionales. Su elevada velocidad y el escaso margen temporal del ataque dificultan de forma extrema su interceptación por los sistemas de defensa antiaérea.El Oréshnik destaca por su sistema de Ojivas de Reentrada Múltiple e Independiente (MIRV). A diferencia de un misil convencional que impacta con un solo proyectil, el cuerpo del Oréshnik se fragmenta en la fase final de su trayectoria, liberando múltiples ojivas que caen de forma simultánea sobre el objetivo. Sus ojivas entran en la atmósfera a una velocidad mayor que otros cohetes menos modernos, con lo que su impacto podría destruir búnkeres subterráneos simplemente por la fuerza del choque, sin necesidad de una carga explosiva masiva.Durante la noche del jueves, las fuerzas rusas lanzaron el Oréshnik, acompañado de otros 35 misiles y 242 drones contra la provincia de Lviv, fronteriza con Polonia. El arma ya había sido utilizada en noviembre de 2024 contra la región de Dnipropetrovsk. Su despliegue vulnera el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio (INF), un acuerdo clave para limitar la escalada nuclear del que Estados Unidos y Rusia se retiraron en 2019.Meses atrás, Putin explicó que este misil hipersónico de última generación sería capaz de alcanzar una velocidad de Mach 10, equivalente a unos 12.300 kilómetros por hora. “Se ha probado en condiciones de combate uno de los misiles de medio alcance más nuevos”, afirmó entonces el mandatario. No obstante, la inteligencia occidental —centrada en gran medida en la alianza conocida como “Five Eyes” (Cinco Ojos), que incluye a Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia y Nueva Zelanda— apunta a una modificación de un modelo anterior. Estados Unidos afirmó que el Oréshnik es la modificación de otro cohete ruso de largo alcance para obtener un misil balístico de rango intermedio. “Está basado en el modelo del misil balístico intercontinental ruso RS-26 Rubezh —traducible como frontera—”, declaró, sin proporcionar más detalles, la viceportavoz del Departamento de Defensa estadounidense, Sabrina Singh. Un bombero trabaja en el lugar donde se encuentra el edificio de apartamentos alcanzado por un misil ruso, el jueves. State Emergency Service of Ukraine (via REUTERS)El uso de este tipo de arma requiere, según los acuerdos de control de armamentos vigentes entre Rusia y Estados Unidos, que Moscú avise a Washington de su lanzamiento. El RS-26 Rubezh es un misil de combustible sólido capaz de alcanzar unos 6.000 kilómetros como alcance máximo. El cohete puede llevar explosivos convencionales, ojivas nucleares o vehículos planeadores hipersónicos Avangard.En 2018, cuando el presidente ruso presentó seis nuevas armas de destrucción masiva, cuatro años antes de lanzar su ofensiva sobre Ucrania, Putin advirtió: “Ni un solo país posee armas hipersónicas, y mucho menos armas hipersónicas intercontinentales”. La alta representante de la Unión Europea para la Política Exterior, Kaja Kallas, ha asegurado este viernes que el bombardeo ruso de anoche en territorio ucranio, con el uso del Oréshnik, es “una clara escalada contra Ucrania y una advertencia a Europa y a Estados Unidos”, e instó a aumentar el coste de la guerra para Moscú con más sanciones contra el país. “Putin no quiere la paz. La respuesta de Rusia a la diplomacia son más misiles y destrucción. Este patrón letal de grandes ataques rusos recurrentes se repetirá hasta que ayudemos a Ucrania a romperlo”, ha afirmado la jefa de la diplomacia europea en un mensaje publicado en su cuenta de X. Putin doesn’t want peace, Russia’s reply to diplomacy is more missiles and destruction. This deadly pattern of recurring major Russian strikes will repeat itself until we help Ukraine break it. Russia’s reported use of an Oreshnik missile is a clear escalation against Ukraine…— Kaja Kallas (@kajakallas) January 9, 2026
Moscú afirma haber disparado el misil Oreshnik en respuesta al supuesto ataque de Kiev contra la Residencia de Putin, en la región de Novgorod, al norte de Rusia, en diciembre de 2025, algo que las autoridades ucranias calificaron de “una mentira absurda” para sabotear las negociaciones de paz.“Un ataque así cerca de la frontera de la Unión Europea y la OTAN es una amenaza grave a la seguridad en el continente europeo y una prueba para la comunidad transatlántica”, ha advertido el ministro de Asuntos Exteriores ucranio, Andriy Sybiha, a través de X. “Es absurdo que Rusia intente justificar este ataque con el falso ‘ataque a la residencia de Putin’ que nunca ocurrió”, añadió.
