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Además de eliminar las menciones al llamado ‘Cartel de los Soles’ en el indictment con el que será juzgado el dictador venezolano Nicolás Maduro en la Corte del Distrito Sur de Nueva York, la Fiscalía también decidió actualizar las referencias a la extinta guerrilla de las Farc. En el primer indictment, el de 2020, ese grupo aparecía señalado como uno de los principales socios del régimen chavista en el tráfico de cocaína.De acuerdo con el primer expediente —el mismo por el que el gobierno de Estados Unidos puso precio a la cabeza de Nicolás Maduro, con una recompensa de 50 millones de dólares, comparable a la que en su momento se ofreció por Osama bin Laden—, la guerrilla colombiana era el principal proveedor de cocaína del régimen, en una relación que incluía el intercambio por armamento. Donald Trump y Nicolás Maduro Foto:InternacionalAdemás, figuraba como socia en otras transacciones criminales, como el entrenamiento de colectivos paramilitares y mercenarios al servicio de los intereses del chavismo.Igualmente, se mencionaba a ‘Iván Márquez’, hoy líder disidente de la ‘Segunda Marquetalia’, y a ‘Jesús Santrich’, asesinado en Venezuela en circunstancias aún sin esclarecer, como aliados del cartel. Ambos nombres desaparecieron del documento presentado al juez Alvin Hellerstein.Otro episodio que también se omitió fue el supuesto pago de las Farc a Maduro, cuando fue canciller de Venezuela durante el gobierno de Chávez, en una operación de lavado de activos.”Maduro Moros y otros acordaron lavar varios millones de dólares provenientes de las Farc, incluidos esos 5 millones, mediante la compra de equipos de extracción de aceite de palma en Malasia con dinero del narcotráfico, que serían utilizados para operar plantaciones de palma africana en Apure, con apariencia de legalidad. En relación con este esquema, hacia diciembre de 2006, Venezuela anunció acuerdos comerciales con empresas malasias relacionados con la extracción de aceite de palma africana y la exploración de petróleo crudo en Venezuela”, se lee en el indictment.La acusación final es mucho más amplia y señala como socios —en el mismo eslabón en el que antes aparecían las Farc— a la ‘Segunda Marquetalia’, el ELN, el ‘Tren de Aragua’, el Cartel de Sinaloa y los ‘Zetas’. Incluso le da mayor preponderancia al Tren e incluye entre los procesados —junto a Cilia Flores, Diosdado Cabello, Ramón Rodríguez Chacín y Nicolás Maduro Guerra— a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, su máximo cabecilla.Entre las pruebas que apuntan hacia Colombia se menciona una reunión secreta realizada en Medellín, en 2020, entre el hijo del dictador, alias ‘El Príncipe’ o ‘Nicolasito’, y voceros de las disidencias de las Farc —pues para esa fecha la guerrilla ya se había desmovilizado—, con el objetivo de pactar una operación a gran escala de tráfico de drogas y armas hacia los Estados Unidos.Y menciona el episodio ocurrido en julio de 2019, cuando, poco después de que algunos líderes de las Farc regresaran públicamente a las armas pese a la firma de los acuerdos de paz con el gobierno colombiano, Maduro Moros y Cabello Rondón asistieron a una rueda de prensa grabada en video en la que el propio Maduro anunció que las Farc y sus líderes eran bienvenidos en Venezuela.Uno de los episodios que se conserva de las extintas Farc, cuando aún operaban como guerrilla, se remonta a 2007. Ese año, por instrucciones del entonces jefe de Inteligencia, Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, el general chavista Clíver Alcalá entregó a la dirigencia de las Farc cuatro cajas de armas provenientes del Gobierno venezolano, que incluían 20 granadas y dos lanzagranadas.Maduro capturado. Foto:MaduroAños después, en junio de 2023, Alcalá se declaró culpable ante este Distrito de conspirar para brindar apoyo material a las Farc.En otros hechos recientes, Estados Unidos señala que, entre 2022 y 2024, Cabello Rondón habría viajado de manera regular a pistas clandestinas controladas por el ELN, ubicadas cerca de la frontera, para garantizar el paso seguro de la cocaína por territorio venezolano.“Desde estas pistas, la droga era despachada fuera de Venezuela tanto en vuelos autorizados por funcionarios militares venezolanos como en vuelos clandestinos diseñados para evadir la detección de las autoridades y fuerzas militares de América del Sur y Centroamérica”, agrega el indictment.Según penalistas consultados, esta reconfiguración responde a una estrategia jurídica. La Fiscalía busca fortalecer la acusación con hechos y pruebas actuales que le permitan vencer al dictador en juicio por los cargos imputados: conspiración para traficar drogas y conspiración para poseer armas y dispositivos de destrucción. Una lógica que también aplicó en la reclasificación del llamado Cartel de los Soles como una organización corrupta y clientelar del gobierno venezolano, que se nutrió del narcotráfico hacia Estados Unidos.”Si el caso llegara a juicio —porque siempre existe la posibilidad de un arreglo—, el fiscal va a sostener que el señor Maduro no es el presidente legítimo de Venezuela y que utilizó su poder y su posición para convertirse en un miembro con alto control y poder dentro del ‘Cartel de los Soles’, entendido como una red de corrupción dedicada al tráfico de cocaína. Esa descripción es muy potente ante un jurado. Sería muy distinto presentarlo simplemente como el jefe de un cartel. Y hay más de un testigo que podrá demostrarlo”, le dijo a este diario el penalista estadounidense Rick Díaz.Una vez se lea el arraignment, se develarán las pruebas y los testimonios de testigos clave en el caso.María Corina Machado asegura que volverá pronto a Venezuela Foto:Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia
