El Gobierno de México ha salido al paso de las quejas de un congresista republicano ultra de Estados Unidos por una supuesta reunión cancelada por la presidenta Claudia Sheinbaum. La Embajada mexicana en Washington ha aclarado en un mensaje en X que la supuesta cita con una delegación estadounidense no llegó a concretarse y, por tanto, no estaba en agenda. El congresista por Florida Carlos Antonio Giménez ha protestado este lunes contra la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, por cancelar una reunión con la delegación de Estados Unidos en Ciudad de México. “Los compromisos diplomáticos solo se confirman una vez que las agendas son acordadas mutuamente a través de los canales oficiales. Dado que ese proceso no se completó, no hubo ninguna reunión que cancelar“, ha sido la respuesta de la Embajada mexicana.Giménez ha viajado a la capital mexicana junto al congresista republicano por Texas Michael McCaul y ha asegurado que, a su llegada, Sheinbaum ha cancelado las reuniones. “[Pese a la cancelación,] tuve el honor de reunirme con el embajador, Ronald Johnson, y con los valientes marines de Estados Unidos que sirven allí [en Ciudad de México] con orgullo”, ha apuntado el congresista. La réplica de la cancillería mexicana llegó unas cuatro horas más tarde. El embajador estadounidense no ha ofrecido más información acerca del evento.Diplomatic engagements are only confirmed once schedules are mutually agreed through official channels. As that process was not completed, there was no meeting to cancel. Embassy of Mexico in the U.S. (@EmbamexEUA) February 9, 2026

El cruce de este lunes es una muestras adicional sobre la tensión en la relación que vive México con Washington desde el regreso del presidente estadounidense, Donald Trump, a la Casa Blanca a comienzos del año pasado. El líder republicano puso en la mira la lucha contra el narcotráfico desde el primer momento con reiteradas insinuaciones sobre las intenciones de la Casa Blanca de intervenir en territorio mexicano contra los carteles. Al comienzo de su mandato, Trump designó a algunos de los poderosos grupos criminales como el Cartel de Sinaloa o el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como organizaciones terroristas extranjeras.La amenaza de intervención se ha mantenido presente desde entonces, aunque ha vuelto a tener un pico crítico en el último mes. La operación de Washington en Venezuela —que supuso la captura de Nicolás Maduro— también avivó las tensiones con México, que ha mantenido una postura crítica al intervencionismo estadounidense en la región. La Administración Trump volvió a plantear la idea de intervenir en territorio mexicano días después para acabar con la violencia de los carteles que, consideran, controlan el poder en el territorio.Sheinbaum ha tratado de alivianar la tensión con su vecino del norte con quien, asegura, mantiene una estrecha relación en el tema de seguridad. Su Gobierno ha enviado en el último año a 94 criminales a Washington en diferentes remesas. El último de ellos, a finales de enero, fue el exatleta olímpico canadiense Ryan Wedding, alias El Rey de la Cocaína, uno de los objetivos prioritarios del FBI. La entrega ha pasado por diferentes relatos, la de si este se entregó de manera voluntaria o la de si fue detenido por las autoridades estadounidenses en territorio mexicano. Las autoridades no han detallado todavía qué ocurrió en las horas previas al envío de Wedding a Estados Unidos.

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