La Cultural Leonesa, de Segunda División, puso entre la espada y la pared al Athletic, que al final pasó a los cuartos de final tras un duelo en el que sufrió de lo lindo, con un jugador menos poco después de la reanudación. Por poco David no pudo con Goliat. Y en el otro choque, ya de primeras, se dio un envite de tensión entre la Real Sociedad y Osasuna que se lo llevó el equipo txuri-urdin, que requirió de la tanda de penaltis para lograr alcanzar la siguiente ronda. Casi en el mismo momento (minuto 103) que Unai Gómez, desde el punto fatídico, marcaba el 3-4 en el Reino de León, poniendo por primer vez por delante en el partido al Athletic, el colegiado Soto Grado, en Anoeta, acudía al VAR para ver una acción en la que Javi Galán tocaba el balón con la mano. Penalti. Mikel Oyarzabal, un especialista desde los once metros, falló. Mejor dicho, lo adivinó Aitor Fernández, que hizo que el conjunto blanquiazul tuviera que seguir luchando por conseguir el billete a los cuartos de final de la Copa del Rey. El Athletic, por el contrario, dejó de sufrir, algo que no había conseguido hasta ese instante.No está siendo una temporada sencilla para el equipo rojiblanco, centro de las críticas por su pobre actuación en la primera semifinal de la recientemente disputada Supercopa de España. Fue tal la mala imagen de los leones que se vieron obligados a pedir perdón. Un nuevo traspié, esta vez en Copa, hubiera encendido todas las alarmas en Ibaigane. Y eso es lo que estuvo a punto de suceder frente a un equipo del segundo peldaño del fútbol español, que se puso hasta cuatro veces —la última, eso sí, no valió por fuera de juego— por delante. El Athletic hizo de tripas corazón para dejar en la cuneta a una brava Cultural Leonesa que escribió una oda al fútbol y que casi protagonizó uno de esos capítulos coperos que son recordados por siempre. Yayo González hizo soñar con la gesta al poco de iniciarse la prórroga, pero el trencilla Hernández Hernández, tras ver la jugada en el monitor del VAR, anuló el tanto. A renglón seguido, decretó penalti sobre Nico Williams que no desperdició Unai Gómez. Con sufrimiento, pero en cuartos.A casi 400 kilómetros de distancia, a la Real también le tocó pasarlas canutas para remontar el 0-2 que reflejaba el electrónico en el minuto 17. Forzó la prórroga con un gol agónico de Igor Zubeldia. En la tanda de penaltis, el conjunto blanquiazul fue mejor. Unai Marrero, sustituto bajo palos de Alex Remiro, se convirtió en el héroe local con sus dos paradas a lanzamientos de Moncayola y Catena. Celebración por todo lo alto del portero de Azpeitia. No era para menos. Victoria y clasificación que sirven para confirmar que el efecto Pellegrino Matarazzo sigue dando sus réditos.

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