
Este verano se cumplirán dos años del fallecimiento de Shannen Doherty, que murió a los 53 años a causa de un cáncer de cerebro, justo un día después de firmar su acuerdo de divorcio con el fotógrafo estadounidense Kurt Iswarienko (51 años), con quien estuvo casada desde 2011 hasta 2023. Esta situación, atípica ya en el momento de los hechos, se agrava ahora tras las últimas informaciones de la revista People, que el pasado sábado 17 de enero informaba que Iswarienko ha pedido la nulidad de aquel acuerdo alcanzado in extremis y que no le ha beneficiado en el reparto de la herencia de la fallecida actriz de Sensación de vivir.Según los documentos judiciales con las alegaciones del exmarido de Doherty a los que ha tenido acceso la revista, este acuerdo de divorcio se presentó ante el tribunal equivocado por lo que, según el abogado del fotógrafo, no tiene jurisdicción para hacer cumplir sus términos. Además, argumenta que el caso de divorcio debería haberse finalizado cuando la actriz de Embrujadas falleció, y que ni siquiera debería haberse presentado. Más informaciónEstas alegaciones llegan dos meses después de que los herederos de Doherty denunciaran que su exmarido todavía les debe dinero y de que lo acusaran de incumplir varias de las disposiciones del acuerdo de divorcio. En la demanda, a la que también tuvo acceso la revista People, los abogados de la actriz y Christopher Cortazzo, su mejor amigo y administrador de su herencia, afirmaban que Iswarienko ha incumplido varias “obligaciones monetarias” incluidas en el acuerdo de divorcio, como la venta de la casa en la que vivían en Dripping Springs (Texas), valorada en 1,5 millones de dólares —casi 1,3 millones de euros—, y el reparto de las ganancias netas a partes iguales entre sus herederos. Según las deducciones que hizo entonces la publicación, esto puede deberse a que él todavía resida en esa residencia, ya que esta es su última dirección conocida. La demanda de finales de noviembre 2025 acusaba además al fotógrafo de negarse “a devolver los bienes personales de Doherty” (otra disposición del acuerdo de divorcio) y especificaba que el exmarido de la actriz llevaba “14 meses de retraso” en la entrega de las copias de todas las fotografías de Doherty, cuya fecha límite era el 1 de septiembre de 2024. Por último, el divorcio firmado por ambas partes disponía que Iswarienko compraría la parte de Doherty de un avión Mooney M-20 por 100.000 dólares —unos 86.000 euros— y pagaría esa suma a sus herederos en un plazo de cinco días hábiles después de la venta. Si bien la primera parte se cumplió, según la demanda tras la venta se “retuvo unilateralmente 50.274 dólares” —43.278 euros— de la herencia de Doherty. Fue en julio de 2024 cuando se reveló que los papeles del divorcio había quedado firmados horas antes de fallecer Doherty. En concreto, y siempre según People, la intérprete los firmó el 12 de julio, mientras que Iswarienko los rubricó 24 horas después, el mismo día en que la actriz fallecía. Un mes antes, en junio de 2024, la protagonista de Sensación de vivir criticaba que su expareja estaba alargando los trámites de separación esperando su muerte. Enferma de cáncer, le requería una manutención conyugal para hacer frente a sus gastos médicos y legales, anticipando que sus ingresos iban a disminuir “drásticamente” al no poder trabajar por sus “problemas de salud recurrentes”. “Simplemente, no es correcto que a Kurt se le permita prolongar nuestro divorcio con la esperanza de que muera antes de que se le exija que me pague, mientras continúa viviendo su vida y eludiendo sus responsabilidades con su esposa moribunda de más de 11 años”, afirmaba entonces Doherty en unos documentos legales obtenidos por medios estadounidenses y en los que solicitaba una manutención conyugal de 15.343 dólares al mes ―unos 14.360 euros― a Iswarienko, con efecto retroactivo “desde el 1 de junio de 2024″. En ellos, pedía además que su exmarido asumiera los 9.100 dólares ―8.500 euros― que le costó el abogado de su separación el año anterior, algo a lo que finalmente tuvo que renunciar.Aquellas afirmaciones de la actriz fueron cuestionadas por la abogada de Iswarienko, quien explicó que se le había ofrecido un acuerdo de conciliación en octubre de 2023, al que ella se negó. “Kurt no está ‘simplemente esperando a que Shannen muera”, dijo entonces la abogada: “Quiere lo mejor para ella y quiere que ambos puedan dejar atrás este caso y seguir adelante”, garantizó. Doherty afirmó haber rechazado los acuerdos propuestos porque “eludía el tema de sus obras originales creadas durante el matrimonio” y “su capacidad de ingresos”.Doherty e Iswarienko —quien fue su tercer marido— solo llevaban cuatro años de matrimonio cuando ella contó por primera vez que estaba recibiendo tratamiento por un cáncer de mama. 2023, el año en el que ella le pidió el divorcio, fue también cuando la actriz, siempre transparente sobre sus diagnósticos, anunció que tenía metástasis en el cerebro y que el cáncer se había extendido a los huesos.
El exmarido de Shannen Doherty impugna el acuerdo de divorcio al que llegaron un día antes de la muerte de la actriz alegando que el tribunal no era el correcto | Gente
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