El Rally Dakar se puede perder por muchos motivos, pero escuece como nunca cuando un despiste de novato puede costarte la victoria. Eso le ocurrió precisamente a Tosha Schareina, que tras firmar una maratón con triunfo en la cuarta etapa y resistir con los neumáticos al límite en la quinta, vio como sus aspiraciones a llevarse el Touareg se fueron al garete por un insólito desliz. Resulta que el valenciano de Honda, que fue segundo el curso pasado, no realizó correctamente entre las correspondientes banderas su salida del vivac rumbo a la especial.“Cuando salimos del vivac, tenemos que respetar unas señales y yo pensé que las había cruzado por donde toca. Muchas veces están tumbadas por el aire y no se ven, y no siempre las plantan a la misma distancia entre unas y otras. Se ve que no he pasado por el medio, o eso dicen, y nos han caído 10 minutos”, lamentaba el piloto de 30 años tras recibir la medalla de vencedor de la cuarta etapa en Hail. “Francamente no puedo sacar nada positivo de esto, pero hay que darle la vuelta y mirar hacia adelante. Son muchos minutos, pero queda mucha carrera y podemos luchar”, agregó el de Honda. Tanto él como el equipo consideraron excesiva la penalización.Más informaciónLuciano Benavides (KTM) se llevó la quinta etapa con un tiempo de 4h05m16s y el liderato lo recuperó con maestría durante la ruta del día Daniel Sanders, vigente campeón de la prueba. El australiano de KTM cuenta ahora con algo más de dos minutos de margen sobre el estadounidense Ricky Brabec (Honda) en la general, mientras Schareina se hunde desde la cabeza de carrera hasta la cuarta posición, a casi 12 minutos de su mayor rival por la victoria, todo un mundo cuando los últimos dakares en motos se han decidido por minutos e incluso segundos.También se hundió en la tabla Edgar Canet, que deslumbró con dos victorias de etapa nada más empezar la prueba en su estreno en la categoría de los mejores. El catalán de KTM perdió sus opciones en la general sobre las 11 de la mañana en Arabia Saudí. En el kilómetro 240, su neumático trasero dijo basta y obligó al chaval de 20 años a improvisar varias soluciones hasta llegar a meta con cuatro horas y media de retraso respecto al ganador. Cuando nada funcionó, recorrió varios kilómetros sin goma hasta que un espectador le cedió una rueda. La FIM le impuso una sanción de seis horas por el cambiazo.“Estuve a punto de llamar al helicóptero, pero pensé que si algún día quiero ganar el Dakar, irme pronto a casa no me iba a ayudar en nada”, comentó Canet, que no achacó su revés a un error de cálculo en el desgaste de la goma, que debía aguantar 750 de especiales y casi 900 de recorrido total en dos días. Muchos de sus rivales llegaron también en las lonas. “Tocaba hacer todo lo posible por llegar a meta, y estoy muy satisfecho por haberlo conseguido, porque ahora podremos cumplir el principal objetivo que teníamos al llegar a la carrera: aprender. No hay mejor entreno para el futuro que seguir disputando el Dakar. Más kilómetros y más experiencia nos acercan a la victoria”, concluía el chaval de La Garriga.

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