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La decisión del gobierno de Ecuador de imponer una tasa del 30 % a las importaciones colombianas se produjo en un contexto marcado por la situación de seguridad en la frontera común. El anuncio fue hecho por el presidente Daniel Noboa, quien vinculó la medida comercial con la persistencia de economías ilegales y estructuras armadas que delinquen a ambos lados del límite binacional. La reacción de Colombia llegó desde el Ministerio de Defensa, en medio de una relación bilateral que combina cooperación operativa y tensiones por el control territorial.Al explicar la medida, Noboa señaló que Ecuador ha sostenido esfuerzos de coordinación pese a un desbalance en el intercambio comercial. “Hemos hecho esfuerzos reales de cooperación con Colombia, incluso con un déficit comercial que supera los 1.000 millones de dólares anuales. Pero mientras hemos insistido en el diálogo, nuestros militares siguen enfrentando a grupos criminales atados al narcotráfico en la frontera sin cooperación alguna”, afirmó. El pronunciamiento situó la seguridad como eje del desacuerdo y trasladó el impacto del conflicto a la política arancelaria. Los dos países están unidos por 586 kilómetros de frontera, un corredor atravesado por economías ilegales asociadas al narcotráfico, la minería sin control y el tráfico de armas. En el lado colombiano deliquen los ‘Comandos de Frontera’, con influencia en Nariño y Putumayo, junto a estructuras de las disidencias de las Farc encabezadas por ‘Iván Mordisco’ y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano. En territorio ecuatoriano se registra la operación de Los Choneros. Este entramado ha sostenido una presión permanente sobre las autoridades de ambos países en la zona limítrofe.Presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo de Ecuador, Daniel Novoa. Foto:Presidencia/AfpDe hecho, en mayo pasado, 11 militares ecuatorianos fueron asesinados en una emboscada por los ‘Comandos de Fronteras’, en una operación contra la minería ilegal en Alto Punino, Amazonía ecuatoriana. El ataque con explosivos y armas de fuego dejó además un herido y un combatiente disidente muerto, aumentando la tensión en la frontera y revelando la expansión de estos grupos en la región.Registros históricos de la fuerza pública dan cuenta que entre ambos países circulan grandes cargamentos de coca los cuales tienen como destino a grupos armados que operan en Esmeraldas —provincia de la costa norte de Ecuador, fronteriza con Colombia— u otras organizaciones criminales con presencia en distintas zonas del país.En septiembre de 2025 se llevó a cabo un operativo simultáneo en varias provincias de Ecuador dejó la captura de 26 personas vinculadas a las disidencias de los ‘Comandos de la Frontera’, estructura señalada de mover dinero y recursos logísticos al servicio del narcotráfico en la frontera binacional, además de la incautación de varios bienes.En los operativos en Ecuador, las incautaciones incluyeron dos haciendas en Santo Domingo con extensión de 620 hectáreas y otra de 470 hectáreas en Esmeraldas, además de bienes urbanos y rurales: lubricadoras, ferreterías, talleres mecánicos, bodegas, gasolineras, mansiones, casas, departamentos, parqueaderos y lotes de terreno con cultivos de palma africana, descrita por los investigadores como una fuente clave de financiación ilícita. LEA TAMBIÉN Una respuestaDesde Bogotá, el gobierno del presidente Gustavo Petro respondió destacando los canales de cooperación existentes. El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, sostuvo que “la cooperación de Colombia con todas las naciones para combatir el narcotráfico es una de nuestras grandes fortalezas. De lo contrario, ganan los criminales”. El énfasis oficial se centró en los mecanismos binacionales y regionales que se mantienen activos en la frontera sur.Ipiales, municipio de Nariño, ubicado en la frontera con Ecuador. Foto:Archivo EL TIEMPOEn 2025 se realizaron dos reuniones de la Comisión Binacional Fronteriza, Combifron, una en junio en Quito y otra en noviembre en Bogotá. A estas se sumaron encuentros de mandos regionales de frontera, el más reciente desarrollado en los últimos días, con participación de autoridades militares y de inteligencia. Según la información oficial, estos espacios han permitido la coordinación operativa y el intercambio de datos estratégicos.Entre los resultados reportados figura la incautación de 2,24 toneladas de marihuana en zona fronteriza el 16 de enero de 2026. Las Fuerzas Militares señalaron que este tipo de operaciones se apoyan en un mecanismo de intercambio de información e inteligencia que funciona de manera permanente en el marco de la Combifron, con actualizaciones realizadas en julio, noviembre y diciembre de 2025.El puente de Rumichaca, en la frontera entre Ipiales y Ecuador. Foto:mauricio de la rosaLa cooperaciónLas líneas de cooperación incluyen la transferencia de conocimiento a organismos de inteligencia de Ecuador, especialmente en lo relacionado con la Ley de Inteligencia, así como el intercambio continuo entre analistas enfocado en narcotráfico, minería ilegal y tráfico de armas, municiones y explosivos. A ello se suma un mecanismo tripartito de inteligencia militar entre Colombia, Ecuador y Perú, cuya última reunión se realizó en agosto de 2025.De ese encuentro surgió una hoja de ruta que contempla el fortalecimiento del Centro de Fusión de la Amazonia, Cefia, en Puerto Leguízamo, donde ya se encuentra un enlace de la Armada ecuatoriana. También se definieron Áreas Nombradas de Interés a partir del intercambio de información, se reforzaron canales de comunicación segura entre unidades de frontera y se planteó un plan piloto de sobrevuelos con apoyo del Centro de Fusión de Inteligencia para compartir imágenes satelitales.La estrategia incluye una acción unificada en el ambiente de la información, orientada a la difusión y uso de las líneas de recompensas 107 de Colombia y 131 de Ecuador. De manera paralela, se adelantan reuniones entre las secretarías ejecutivas de Ecuador, Perú y Colombia para coordinar la segunda tripartita de inteligencia, prevista para el 28 de abril de 2026 en Puerto Francisco de Orellana, donde se proyecta un plan de trabajo que dé continuidad a los seis puntos de la hoja de ruta.Pedro Sánchez, ministro de Defensa. Foto:Ministerio de DefensaPara febrero de 2026 está en trámite una transferencia adicional de conocimientos desde el Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia hacia Ecuador, enfocada en análisis de inteligencia a nivel estratégico y en la estandarización de procedimientos y lenguaje técnico. Mientras estos mecanismos avanzan, la imposición del arancel refleja cómo la situación de seguridad en la frontera terminó trasladándose al terreno económico, con efectos directos sobre el comercio bilateral.Laura Bonilla, subdirectora de la fundación Paz y Reconciliación, consideró que la decisión de Noboa “es más que una excusa de Noboa para no reconocer los fracasos propios”.“Él toma esta decisión porque no ha logrado posicionarse como un resolutor, como una persona capaz de crear soluciones. La militarización fue un error y hay que ver como los grupos internos del Ecuador, los Choneros, los Lobos, han venido creciendo”, señaló.Redacción JusticiaJusticia@eltiempo.comMás noticias de Justicia:
