Tras la aparente reconciliación del presidente Gustavo Petro con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en un improvisado discurso en la Plaza de Bolívar, el mandatario colombiano le lavó la cara a su política de drogas —uno de los puntos que marcó la ruptura diplomática con Washington—, destacando cifras como la incautación, la sustitución voluntaria de cultivos ilícitos y “el bajo crecimiento” de las hectáreas sembradas con coca.”El crecimiento de cultivos de hoja de coca en el gobierno Duque fue cinco veces más grande que el crecimiento que hemos obtenido en este gobierno, que no alcanza aún el 10 % en todo el periodo. En el caso Duque fue del 100 % en todo su periodo. Luego, nosotros lo que hemos hecho es detener el crecimiento, con un dato más: para el 31 de diciembre logramos 2.800 toneladas incautadas, que fue mi objetivo. Mi objetivo fue cero golpes al campesinado de Colombia, sustitución voluntaria; vamos en 30.000 hectáreas inscritas”, dijo el Presidente. Para 2023, los narcocultivos cerraron en 253.000 hectáreas. Foto:CEET/Juan Pablo RuedaEL TIEMPO hace un repaso por las cifras que entregó el jefe de Estado y que, según dijo en su discurso, fueron las mismas que le presentó al presidente Donald Trump en la llamada de casi una hora que le puso un paño frío a la escalada de la tensión diplomática con Estados Unidos y que, sin esa comunicación directa entre mandatarios, iba encaminada a una ruptura total de las relaciones entre ambos países.Las cifras de cultivos ilícitos han sido un punto de dolor en el gobierno Petro, que incluso entró en una suerte de ‘guerra fría’ con la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito por la metodología utilizada para medir la expansión de los sembrados y la producción potencial de cocaína. De hecho, 2024 fue el primer año en dos décadas en el que no se publicaron los datos de este informe, hoy represado en desgastantes mesas de trabajo para anexar aclaraciones metodológicas que matizaran la cifra de 3.000 toneladas de clorhidrato de cocaína al año que, según fuentes con acceso al documento, habría marcado el cierre de 2024.Si bien, como lo señaló el Presidente, la expansión hasta 2023 habría sido del 10 %, cerrando en 253.000 hectáreas de coca —con enclaves en Catatumbo, Cauca, Putumayo y Nariño—, la producción potencial de alcaloide se disparó un 53 %, entre otras razones, por las flaquezas en la erradicación.Con corte a noviembre de 2025, la erradicación no alcazaba las 8.000 hectáreas. Foto:JUAN PABLO RUEDA”Este efecto tiene una explicación. La coca sigue concentrada en las zonas donde la productividad es mayor en sus tres fases: cultivo, extracción y transformación. Haciendo que una hectárea de coca produzca hoy hasta dos veces la cantidad de cocaína que producía hace 11 años”, dijo, en septiembre de 2024, la representante regional de la UNODC, Candice Welsch. Matas más fuertes, producto de tiempos de crecimiento superiores a dos años, y la industrialización a gran escala de la producción —con fertilizantes más potentes y mejores prácticas de cultivo— fueron los factores detrás de esta disparada.En esta ecuación entra a jugar la erradicación. Uno de los aciertos del gobierno Petro ha sido la interdicción de los cargamentos de cocaína, en una política que se volcó a ir contra los grandes ‘narcos’ y no contra el campesino. En lo corrido del gobierno, según cifras del Ministerio de Defensa y como lo destacó el propio Petro, se han incautado 2.800 toneladas de cocaína en narcolanchas, semisumergibles y camufladas en cargas comerciales.Sin embargo, la erradicación quedó relegada y terminó siendo la más baja de los últimos tres gobiernos, lo que, al no arrancar las matas, permitió su crecimiento máximo y apalancó el alza de la productividad. En 2025, con corte a noviembre, no se alcanzaban ni siquiera las 8.000 hectáreas erradicadas frente a una meta de 30.000 fijada para ese año, un objetivo con el que el Gobierno buscaba congraciarse con la Casa Blanca para evitar la descertificación condicionada, lista en la que finalmente terminó Colombia.Trump habló del Premio Nobel de Paz de María Corina. Foto:Para este año, los ministros del Interior y de Justicia, Armando Benedetti y Andrés Idárraga, anunciaron el uso de glifosato asperjado con drones para intentar revertir esta cifra, uno de los números en rojo de la lucha antinarcótica.Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia

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