
Desempolven las alfombras rojas y las lentejuelas, y aguanten la respiración. Porque este domingo se celebran los Globos de Oro, una de las grandes citas de Hollywood con el mundo del cine. Pero no solo. La entrega de los galardones marca también el arranque de la larga, intensa y muy mediática temporada de premios del cine (y la televisión), que durará dos meses, hasta que se entreguen los Oscar el domingo 15 de marzo. Con la excepción de la edición de 2021, en plena pandemia, hacía dos décadas que los premios gordos de la Academia de Cine no se celebraban tan tarde, dando lugar a una de las temporadas más extensas que se recuerdan en años. Y este año, como viene ocurriendo en los últimos años, con alta presencia latina y española, gracias al mexicano Diego Luna por Andor, a Frankenstein de su compatriota Guillermo del Toro y a Sirât, del español Oliver Laxe.Esta noche en Los Ángeles (madrugada del lunes en España), las películas del mexicano y del español se las verán para llevarse algunos de los dorados globos frente a competidoras como Una batalla tras otra, Hamnet, Marty Supreme, El agente secreto, Valor sentimental, Los pecadores, Un simple accidente o Bugonia, entre otras. Con puntos de partida muy distintos, tanto Del Toro como Laxe llegan fuertes a la contienda. El mexicano es ya un clásico de esta cita y arrastra 20 años de nominaciones desde El laberinto del fauno, en 2007, hasta su película actual, pasando por La forma del agua, que arrasó en 2018, y Pinocho, en 2023. Para Laxe, todo es nuevo. Ha aprendido a moverse en Hollywood, aunque no sea ni de lejos su hábitat. Del Toro ha sido faro y guía. El viernes por la noche, en un cine de Beverly Hills de los años treinta y tras una proyección de Sirât ante un auditorio repleto, ambos cineastas —junto al protagonista, Sergi López— mantuvieron un distendido coloquio organizado por Egeda, la entidad de gestión de derechos audiovisuales de los productores de España, y el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales. Laxe llegaba justo de tiempo, apurado por hacer esperar a Del Toro, el moderador, que bromeaba en el vestíbulo del auditorio junto a López y los productores del filme español mientras dentro de la sala sonaba con estruendo la música de los últimos minutos de la película.Más informaciónSirât está entrando como la seda entre la crítica y los votantes hollywoodienses, y las dos nominaciones de los Globos y las cinco de preselección de los Oscar (a falta de las candidaturas finales, que se darán a conocer el 22 de enero) lo demuestran. “Hay ganas de que haya pelis nuevas, extranjeras, diferentes, ¿no? Lo ven, hay apertura, y quieren la novedad. La gente está cansada de ver las mismas películas“. ¿Quizá por eso gusta tanto Sirât? “Porque es audaz”, responde de inmediato el director. “Porque hoy en día hacer una peli como Sirât es muy difícil y lo saben. Ellos me dicen: ‘Es que estas pelis ya no se pueden hacer en Hollywood, se podían hacer en los años sesenta’. Y yo les digo: ‘¿Qué creéis, que en Europa se pueden hacer? ¡Tampoco!“, ríe. ”En nosotros se dio una mezcla loca… Y que hemos sido valientes y la gente lo reconoce. Estoy contento, no sé si tenemos talento; no somos genios, desde luego; pero somos valientes, y eso se premia. Hoy en día en este mundo en el que estamos, que hay tanto miedo, se premia la valentía”. En la sala donde se celebrarán los Globos de Oro de 2026, asientos reservados para las actrices Emma Stone y Sarah Snook, el 8 de enero de 2026 en Beverly Hills, California.Michael Buckner (Cortesía de los Globos de Oro)Era el momento en que el cineasta gallego, de 43 años y con apenas cuatro películas, llegaba no solo hasta las puertas de los Globos de Oro, sino a que Del Toro, cineasta consagrado con tres premios Oscar, presentara, analizara y alabara su largo. El mexicano se deshizo en “Amazings!” (fabuloso) hablando de Laxe, y le hizo preguntas y bromas que hicieron las delicias del público. Se negó incluso a acabar la charla a su hora, de lo bien que se lo pasó. Si todo esto se lo hubieran contado a Laxe cuando rodaba su película, no se lo habría creído. “No, no me lo esperaba”, reconocía el viernes en conversación con EL PAÍS sobre lo lejos, a las puertas de los premios, que ha llegado su largo. “En parte por desconocimiento. Desde hace años la Academia está cambiando y se está ampliando, rejuveneciendo, y creo que es una muy buena noticia”, reflexiona. Para él, uno de los puntos a favor de toda la agotadora promoción que suponen las nominaciones es poder ir “conociendo los gremios” del mundo del cine, y notar “cómo verdaderamente hay un tipo de activismo en cada uno”. “Me parece que hay verdad, artesanos de cada gremio a los que conoces, con los que mantienes encuentros y hablas”, afirma sobre su inmersión en el mundo de Los Ángeles y lo que está aprendiendo de él. “Y yo después les hablo de mis movidas. Te puede gustar o no te puede gustar, pero soy honesto, me muestro como soy. Y entonces lo disfruto mucho”.Los directores Oliver Laxe y Guillermo del Toro (cuarto y quinto por la izquierda) y el actor Sergi López (sexto), junto a productores y equipo de ‘Sirât’, en el pase organizado por Egeda y el ICAA en el Fine Arts Theatre de Beverly Hills el 9 de enero de 2026.Laisa Santos (EGEDA US/Griswold Media)Los 28 galardones dorados se entregarán tras el paseo de más de tres horas de decenas de estrellas por la alfombra roja desplegada por la avenida Wilshire de Beverly Hills —el hotel Beverly Hilton, donde se celebran los premios desde 1945, solo acogerá la ceremonia, pero no la alfombra, porque está sumido en una inmensa renovación; por primera vez la llegada de los actores sale a la calle—. Además de darse tanto a series como a películas (ambas divididas en drama y comedia), este año y como novedad en sus 83 años de historia hay una categoría para el mejor pódcast.En esta 83ª edición de los Globos de las 12 películas nominadas (entre drama y comedia), cinco son extranjeras. Hay rostros y apellidos nuevos en buena parte de las categorías. Hay poderosas plataformas y estudios cargados de savoir faire. Hay tensión. Y toda se aplacará con risas. Volverá a ejercer de presentadora la humorista Nikki Glaser tras el éxito, medido en carcajadas, que cosechó el año pasado.Los premios ponen nervioso a Hollywood, que se llena de fiestas y eventos para la promoción de sus películas. Los Ángeles anda agitada y vigorosa desde finales de agosto, cuando empezaron los pases de las candidatas más potentes de esta larga carrera a la que todavía le quedan un par de meses intensos. Aunque ya el 4 de enero se entregaron los premios de la asociación de críticos o Critics Choice, que marcaron el camino del triunfo claro para actores como Jessie Buckley (la Agnes de Hamnet) y abrieron jugosas posibilidades a otros como Jacob Elordi (Frankenstein) y Timothée Chalamet (Marty Supreme), los Globos siguen siendo los Globos. Eran y son considerados bajo la coletilla de “antesala de los Oscar” por su enorme calado. Históricamente entregados por la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, en 2021 varios escándalos de diversidad, irregularidades y prebendas los dejaron tocados casi de muerte, hasta que los compró y saneó una empresa privada de medios y entretenimiento. Pasaron de tener apenas 90 miembros a ser ahora 400 los periodistas que votan —entre ellos, la firmante de este texto—, provenientes de más de 110 países, sin remuneración ni regalos y cuya pertenencia se reevalúa cada año. Nikki Glaser, presentadora de los 83º Globos de Oro, tras desenrollar la alfombra de la gala junto al hotel Beverly Hilton, el 8 de enero de 2026 en Beverly Hills, California.Michael Buckner (Cortesía de los Globos de Oro)En vísperas de su celebración, parece muy lejana aquella polémica que azotó los Globos hace cuatro años. Hoy son todo risas, champán y langosta del prestigioso Nobu para los nominados. Al menos por fuera; por dentro, corren para todos los inevitables nervios. Los premios son mucho más que palmaditas en la espalda: son el vehículo de promoción de series y películas, que con una estatuilla se colocan en la órbita de los espectadores de todo el mundo. Aunque las compañías se gastan miles, millones de dólares en el marketing de sus productos audiovisuales, no lo hacen a ciegas, sino que conocen muy bien el importantísimo retorno, de espectadores y monetario, que supone salir con el galardón bajo el brazo. Y de eso trata la gala de este domingo: de que las lentejuelas sienten bien, pero el globo dorado sea el principio de un gran taquillazo.
Los Globos de Oro 2026 colocan a ‘Sirât’ ante los ojos de Hollywood: “No sé si tenemos talento, pero somos valientes, y eso se premia” | Cultura
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