
El Levante logró una importante victoria ante un Sevilla débil, lleno de dudas, que supone un espaldarazo a sus opciones de salvación y que dotó de lógica la contratación de Luis Castro. El nuevo técnico se estrenó con esta victoria, que pone fin a la mala racha de un equipo que demostró estar vivo. Le ayudó, eso sí, la falta de tensión del Sevilla en una primera mitad nefasta. Luego, cuando fue a por el empate en la segunda, al conjunto andaluz le faltó acierto y pausa.
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Odysseas Vlachodimos, José Ángel Carmona, Kike Salas, Nemanja Gudelj, Djibril Sow, Batista Mendy, Oso, Lucien Agoumé, Juanlu Sánchez (Isaac Romero, min. 58), Peque Fernández (Adnan Januzaj, min. 45) y Alexis Sánchez
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Mathew Ryan, Matías Moreno, Adrián de la Fuente, Diego Pampín (Alan Matturro, min. 70), Jeremy Toljan, Carlos Álvarez, Iker Losada (José Luis Morales, min. 70), Kareem Tunde (Carlos Espí, min. 64), Kervin Arriaga, Pablo Martínez (Unai Vencedor, min. 79) y Iván Romero (Jon Olasagasti, min. 79)
Goles
0-1 min. 46: Iker Losada. 0-2 min. 76: Carlos Espí. 0-3 min. 93: Carlos Alvarez
Arbitro Iosu Galech Apezteguía
Tarjetas amarillas
Alexis (min. 13), Matías Moreno (min. 27), Batista Mendy (min. 36), Diego Pampín (min. 62), Matthew Ryan (min. 73), Gudelj (min. 83), Jeremy Toljan (min. 90)
El Levante hizo dos goles más aprovechando las facilidades de un Sevilla al que todo le vino en contra. El primer gol se lo hizo un jugador que pertenece al Betis, Losada. Isaac falló un penalti en el minuto 92 y a la siguiente jugada un exsevillista, Carlos Álvarez, le hizo el tercer tanto. Un guion muy cruel para este Sevilla donde todo gira en torno a cuestiones que están lejos del terreno de juego. La irrupción de Sergio Ramos como posible comprador, la división social que se vive entre el consejo y la afición y un rumbo como entidad que no está nada definido. Respiró el Levante para poner al rojo vivo la zona de abajo (a solo tres puntos ahora de la salvación) y hundir en la mediocridad a este triste Sevilla.Todo resultó muy frío en el desapacible domingo sevillano. Un Pizjuán con menos afluencia de la habitual y un ambiente que propició lo que se vio en el rápido césped hispalense. Quizás por eso el Sevilla mostró una actitud demasiado pasiva frente a un Levante que llegaba como colista de la Liga, estrenando a su técnico, Luis Castro, y una racha sobre su espalda de ocho partidos sin ganar. Y en ese caldo, bajo la lluvia, apareció un Levante valiente, atrevido, que situó su línea de presión en zona muy adelantada y que acogotó a un Sevilla muy poco tenso. Los andaluces apenas apretaron de inicio, aunque tuvieron una buena opción en un remate de Alexis, delantero junto a Peque por el mal estado físico de Isaac. El Sevilla no apareció hasta el minuto 30, cuando decidió apretar a un rival blando. Hubo un gol anulado a Oso, por un justo fuera de juego, pero la presión del Sevilla no duró demasiado. En una gran acción al filo del descanso, Iván Romero combinó a la perfección con Iker Losada. El mediapunta definió desde dentro del área para hacer el 0-1 con un disparo con la pierna izquierda. Mejoró el Sevilla en la segunda mitad. Januzaj le dio otro aire y el equipo tuvo la virtud, al menos, de presionar y meter al Levante en su área. Fue Ryan, el meta australiano, el que sostuvo al Levante en este periodo. Realizó dos paradas estupendas ante Mendy y Gudelj, para ser decisivo posteriormente en el penalti lanzado por Isaac y su posterior rechace. El Sevilla de Almeyda, como suele ser habitual, se lanzó de forma muy atrevida a por el empate y se encontró con el segundo tanto en un contragolpe del Levante bien finalizado por Espí. Luego, no se entiende por qué Isaac le quitó el lanzamiento del penalti al especialista, Alexis. Lo falló el canterano (como hizo ante el Girona el pasado curso) y todavía la herida se hizo más profunda en el Sevilla. Carlos Álvarez hizo el tercer tanto y pidió perdón a una afición que todavía se pregunta cómo este futbolista, de cierta calidad, se marchó al Levante sin ninguna contraprestación. Tercera derrota consecutiva de un Sevilla que se cayó cuando nadie lo esperaba. Este revitalizado Levante dio la campanada en el Sánchez Pizjuán.
