Una lista que ofrece canciones de calidad e inspiradoras para el recogimientoTemperaturas bajo cero, nieve, hielo, frío que corta la respiración y necesidad de refugiarse en lugares cálidos, solos o bien acompañados. Es invierno y el termómetro no perdona, pero siempre hay música que ofrece calor. La siguiente lista de cinco discos (podrían haber sido otros veinte más) es solo una selección personal para cubrirnos con las canciones como un manto mágico. Álbumes que inspiran recogimiento, calidez humana, auténtico placer hogareño desde la ciudad, la montaña o allí donde uno se encuentre. Al pinchar en el título del disco, se va directamente al disco en cuestión en Spotify. Este debut fue como una fábula: un tipo que, después de estar desengañado con un gran amor, se encerró en una cabaña en un bosque de Wisconsin y compuso un disco para celebrar estar vivo y en mitad de un gran invierno. Su voz en falsete acompañada de un recreo íntimo y cocinado a fuego lento con guitarras acústicas no puede ser más bucólico. El tipo se llamaban Justin Vernon, pero se hizo llamar artísticamente Bon Iver (buen invierno). Neko Case es una de esas voces que siempre guardan más de lo que aparenta. Inquietante y seductora en su fabuloso timbre, su rock se mezcla con el folk para aspirar un territorio bello. En este álbum firmó una verdadera joya, que invita a hundirse en las noches gélidas. Otro debut impresionante fue el de este grupo de Seattle. La aparición de Fleet Foxes supuso un pequeño gran acontecimiento en 2006 en la música norteamericana. Folk campestre vestido con abrigo moderno y lleno de ecos a un pasado que podría juntar a The Byrds más rurales con Fairport Convention sin perder un ápice de personalidad propia. Pura montaña nevada. El sexto álbum de la cantante y compositora estadounidense confirmaba que su folk estaba asentado en una atmósfera etérea. Venía avalada por buenísimos trabajos anteriores y dentro del siempre recomendable sello Nonesuch. Este disco ofrece una calidez maravillosa.El enorme y nunca suficientemente reivindicado Stephen Stills (Buffalo Springsfield y Crosby, Stills and Nash) sacó este disco en solitario y consiguió una estupenda mezcla de folk, blues acústico, hard rock y góspel, propio de un talento de los 60 buscando mantener su estrella en los 70. La portada habla por sí misma: hay folk de autor de gran cuño. Solo por ‘Go Back Home’ y ‘We Are Not Helpness’ tiene su propia dimensión (y qué guitarras).Tu suscripción se está usando en otro dispositivo¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.¿Por qué estás viendo esto?Flecha Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.Sobre la firmaVer biografíaRedactor cultural especializado en música. Pertenece a El País Semanal y es autor de La Ruta Norteamericana. Crítico musical en Cadena Ser. Pasó por Efe, Abc, Ruta 66, Efe Eme y Rolling Stone. Ha escrito los libros ‘Acordes Rotos’, ‘Martha’, ‘Maneras de vivir’, ‘Todo lo que importa sucede en las canciones’ y ‘Algo que sirva como luz’. Es de Madrid.Normas ›Más informaciónArchivado EnSi está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí

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