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Tras la tensión diplomática de las últimas horas en la relación entre Colombia y Estados Unidos —marcada por las declaraciones del presidente Donald Trump, quien sugirió una intervención en el país similar a la ocurrida en la madrugada del 3 de enero en Venezuela, que derivó en el derrocamiento de Nicolás Maduro—, el ministro del Interior, Armando Benedetti, criticó el silencio de las altas cortes.“Colombia no es un Estado fallido. Miembros del Estado también son los presidentes de las cortes y el Congreso de la República, quienes tienen por mandato constitucional defender la independencia nacional. Su silencio ante la amenaza de una invasión militar, además de demostrar su cobardía y su oposición al Gobierno, los hace partícipes de ese Estado fallido”, dijo a través de X, en un mensaje acompañado de un ataque contra los magistrados que, como es su derecho, optaron por no pronunciarse. Ministro del Interior Armando Benedetti Foto:Ovidio Gonzalez”Hasta los candidatos presidenciales de la oposición han sido estadistas y han reconocido que Colombia no es un Estado fallido y tienen las garantías para competir por el apoyo popular”, cuestionó el ministro Benedetti. Diferentes figuras políticas y el multilateralismo han salido al paso de las declaraciones del presidente Donald Trump en defensa de la soberanía de Colombia que —a diferencia de Venezuela, aseguran— goza de una democracia y de instituciones sólidas, y cuyo Presidente no enfrenta cargos penales en la jurisdicción norteamericana.El presidente Petro fue más contestatario. “Aunque no he sido militar, sé de la guerra y la clandestinidad. Juré no tocar una arma más desde el Pacto de paz de 1989, pero por la Patria tomaré de nuevo las armas que no quiero”, dijo a través de su cuenta de X. Corte Constitucional y Consejo de Estado. Foto:Archivo El TiempoEL TIEMPO consultó a magistrados de las altas cortes sobre las razones para mantenerse al margen de este cruce de declaraciones. Algunos señalaron que, dada la tensión que ha permeado la relación Petro–Trump, consideran que los canales diplomáticos son la vía adecuada para que Colombia, como Estado, emita cualquier pronunciamiento o respuesta en defensa del Presidente.Otros, sin embargo, consideran que los dardos de la Casa Blanca tienen un tono personal contra la persona civil de Gustavo Petro, y no contra las instituciones ni la democracia colombiana. Un punto que —dicen— quedaría evidenciado en la seguidilla de decisiones de la administración Trump, como la inclusión en la ‘lista Clinton’ de la Oficina del Tesoro del presidente Petro, su esposa Verónica Alcocer, su hijo Nicolás Petro Burgos y el ministro del Interior, Armando Benedetti.Estas circunstancias de contexto se suman al hecho de que cualquier pronunciamiento en tono diplomático desborda sus competencias como jueces y del control judicial que la Constitución les autoriza. Así mismo, reiteraron que en choques pasados con gobiernos extranjeros su respuesta ha sido la “prudencia”.Nicolás Maduro comparece ante un juez en Estados Unidos Foto:Sara Valentina Quevedo Delgado Redacción Justicia
