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La Sociedad de Activos Especiales (SAE), entidad encargada de administrar los bienes embargados o con extinción de dominio a la mafia, subastó la emblemática finca La Manuela, otrora propiedad del capo del Cartel de Medellín, Pablo Escobar.Amelia Pérez, directora de la SAE, oficializó la comercialización de este predio ubicado en un islote de la icónica represa de Guatapé, en Antioquia. El 2 de diciembre del 93, el Bloque de Búsqueda ubicó y abatió a Pablo Emilio Escobar Foto:Archivo El TiempoLa operación dejará en las arcas del Estado 7.700 millones de pesos, monto que correspondió al precio final alcanzado en la subasta pública. Sin embargo, en el hermetismo que suele rodear este tipo de transacciones de bienes que pertenecieron a temidos criminales, se omitió el nombre del comprador.Es un terreno de casi 15 hectáreas con una construcción de 8.000 metros cuadrados, bautizada en honor a la hija menor del capo del narcotráfico. Como otras propiedades de Escobar, La Manuela exhibía un lujo desbordado; piscinas, pesebreras y amplias áreas sociales que se anexaban a la pomposa casa principal.”Hoy, este predio hace parte del proceso de recuperación de bienes incautados al crimen organizado, donde la Sociedad de Activos Especiales (SAE) transforma un símbolo del poder ilegal en un activo al servicio de la legalidad y del país”, informó la entidad a través de su cuenta en la red social X.En 1993, la hacienda fue dinamitada por Los Pepes (Perseguidos por Pablo Escobar) y, desde entonces, permanece en ruinas. Solo se conservaron y se mantuvieron en buen estado la casa del mayor domo, la cancha de fútbol y una estructura donde funcionó un restaurante-bar administrado por William Duque, exempleado de Victoria Eugenia Henao, esposa de Escobar.SAE Foto:Google MapsTras la muerte del capo, Duque —quien había sido jardinero y vigilante de la finca— permaneció allí hasta hace aproximadamente cinco años, cuando la SAE adelantó el procedimiento de desalojo para hacer cumplir un fallo de 2005, en el que se profirió la sentencia de extinción de dominio que le otorgó al Estado la potestad absoluta sobre la propiedad.Desde que quedó bajo administración de la Alcaldía de El Peñol, tras el desalojo del predio, la SAE ha tenido varios oferentes interesados en aprovechar la ubicación estratégica de La Manuela para desarrollar un complejo turístico, impulsado también por el lastre del narcotráfico, que sigue captando el morbo de los visitantes.Otro de los predios extinguidos de Escobar, la Hacienda Nápoles, está desde octubre pasado bajo la lupa de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), que le pidió a la SAE revisar la presunta ocupación irregular de al menos 3.000 hectáreas.El director de la ANT, Felipe Harman, aclaró que no se está cuestionando el uso de las cerca de 300 hectáreas que ocupa el parque temático —uno de los principales atractivos turísticos de Doradal—, sino el destino del resto del terreno, que el funcionario estimó en unas 4.000 hectáreas.”La Hacienda Nápoles terminó configurándose en un gran epicentro turístico en Doradal, donde una cadena de servicios hoteleros y comerciales muy fuertes beneficia a gran parte de la población, pero lo que nadie cuenta es que, a duras penas, el parque ocupa alrededor de 300 hectáreas de las 4.000 que originalmente tiene”, afirmó.Venezuela libera presos políticos Foto:Sara Valentina Quevedo DelgadoRedacción Justicia
