El presidente Donald Trump amenazó este martes con recortar los fondos federales de las llamadas ciudades santuario o los Estados donde están estas ciudades, en un nuevo pulso con jurisdicciones gobernadas por demócratas que han hecho resistencia a su agenda migratoria.“A partir del 1 de febrero no realizaremos ningún pago a las ciudades santuario ni a los Estados que tengan ciudades santuario, porque hacen todo lo posible por proteger a criminales a expensas de los ciudadanos estadounidenses. Y eso genera fraude, crimen y todos los demás problemas que conlleva. Así que no haremos ningún pago a nadie que apoye a las ciudades santuario”, dijo el republicano durante un discurso en el Club Económico de Detroit.Trump aseguró que ha dado 90 días de aviso a “lugares como California”, que le facturan al Gobierno federal por costos relacionados con los migrantes que ingresan al Estado. “Ningún país puede permitirse acoger a millones de personas y pagar su educación, su atención médica y sus hospitales”, señaló el presidente, y agregó que “muchos de esos individuos son asesinos, personas liberadas de cárceles, prisiones, instituciones mentales y manicomios. Hay personas que son narcotraficantes. Son adictos”.Se trata de la última escalada en los esfuerzos de la Administración por imponer su política antiinmigrante en ciudades y Estados gobernados por demócratas. El Gobierno se ha topado con una fuerte resistencia de autoridades estatales y locales en grandes urbes bajo control demócrata, donde ha desplegado tropas de la Guardia Nacional y agentes federales, alegando un aumento del crimen como justificación.El presidente ha presentado las deportaciones masivas como una vía de alivio económico para los estadounidenses, al tiempo que ha comenzado a esbozar planes para abordar el problema de la asequibilidad, un flanco vulnerable de su Gobierno que los demócratas han convertido en bandera. Trump dijo el martes también que los precios están bajando y defendió su agenda económica frente al aumento del costo de la vida.En las últimas semanas, el presidente ha dicho que prohibirá que las corporaciones concentren grandes cantidades de propiedades, obligará a los bancos a limitar las tasas de interés de las tarjetas de crédito al 10% y continuará presionando para reducir los precios del petróleo.El presidente ha ordenado operativos migratorios masivos liderados por el Departamento de Seguridad Nacional, con el despliegue de miles de agentes federales en ciudades con leyes santuario, las cuales limitan la cooperación con las autoridades federales de inmigración. La Administración ha puesto en marcha acciones similares en ciudades como Chicago, Los Ángeles y Minneapolis, en el marco de una agenda cada vez más agresiva hacia los migrantes.Estas operaciones han provocado protestas, enfrentamientos con autoridades locales y un debate nacional sobre la aplicación de la ley migratoria en estas jurisdicciones. En Minnesota, por ejemplo, la Administración ha citado presuntos fraudes cometidos por migrantes somalíes para reforzar su ofensiva migratoria y justificar recortes al financiamiento federal.Los gobernadores demócratas Tim Walz, de Minnesota, y Gavin Newsom, de California, han señalado que la Administración está utilizando los señalamientos de fraude como pretexto para castigar políticamente a sus Estados recortando fondos esenciales.Este mes las llamadas ciudades gemelas, Minneapolis y St. Paul, se han convertido en el epicentro de un amplio operativo de inmigración que ha provocado masivas protestas, con enfrentamientos violentos entre la policía y manifestantes. La situación llegó a un punto crítico cuando un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mató a tiros a Renee Good, una mujer de 37 años y madre, durante un operativo la semana pasada. Las autoridades estatales de Minnesota, junto con los alcaldes de Minneapolis y St. Paul, han presentado una demanda contra la Administración Trump para detener el aumento de operaciones federales de inmigración en el Estado.El viaje de Trump a Detroit, Michigan, se enmarca en una iniciativa de la Casa Blanca buscando votos de cara a las elecciones de medio término. Michigan es uno de los Estados bisagra y que Trump ganó por un margen estrecho en 2024. También ha hecho paradas en Pensilvania y Carolina del Norte.

Shares: